18 de Agosto de 2017

“Ayeres de la Bomba” en Cataño

Por el 12 de agosto de 2017

El folclorista e historiador Jerry Ferrao, uno de los más apasionados estudiosos y cultores de la bomba y la plena, presentará su documental “Ayeres de la Bomba” los días 19 y 20 de agosto en el Centro de Convenciones Miguel Santiago Ocasio en Cataño.

Jerry, director de Los Rebuleadores de San Juan, que en 2012 grabaron el clásico “Tiempo al tiempo”, enfoca su producción al pasado y origen de la bomba.

Jerry Ferrao. (Suministrada)

“Las teorías, investigaciones y planteamientos de la historia de la bomba, que he recopilado por años tocando e investigando, al igual que otra gente que ha estudiado a esos hombres y mujeres que fueron traídos como esclavos a trabajar y el legado cultural que dejaron; todo eso es sumamente importante. A mí me encanta el pasado, que me ha permitido entender todo el entorno del presente”.

La producción de “Ayeres de la Bomba” se remonta a 2004, cuando Jerry inició su ciclo de entrevistas a personalidades como el Patriarca de la Bomba y la Plena, don Rafael Cepeda Atiles.

“Esto estaba en mi mente cuando era un jovencito de 17 años. Tuve muchas conversaciones con don Rafael, a quien tengo en mi memoria. Y me contó cosas de personas que yo no conocía, de antepasados, cuyos nombres me parecían extraños. Pero años después, ya sobre la edad de los 30, me trasladé a los lugares que me mencionaba Rafael y se extrañaban de que yo supiera historias y nombres”.

Con la inquietud de exponer la historia de la bomba y proyectarla al mundo, Jerry estudió cursos de Cine en Buenos Aires, Argentina, muy provechosos para la producción del documental que será exhibido en el Centro de Convenciones de Cataño.

“Hay diferentes teorías sobre el surgimiento de la bomba. La más famosa es la que casi todos señalan: que nació en el pueblo de Mayagüez, como el que da comienzo a esta tradición. Pero yo difiero. La bomba me llevó a ese pueblo a confraternizar y conocer gente muy bonita y especial. Pero como historiador que ha consultado documentos y archivos que hablan, se menciona la bomba por un historiador español del siglo XVI en fechas en que todavía no se habían fundado los pueblos”.

Parte de su reflexión durante la entrevista con este periodista apunta a que la academia no se ocupó por investigar el folclor con rigurosidad y compromiso.

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“La bomba se está investigando en estos tiempos. Pero si es por la academia esto desaparece. A la academia más le interesaba la cultura taína que la africana. Así quedó plasmado. Nuestra herencia africana es vasta, pero la academia no la investigó como correspondía. Afortunadamente, familias como los Cepeda y los Ayala, la cultivaron y la estudiaron por generaciones”.

A manera de síntesis, su investigación “Ayeres de la Bomba” se ampara en trabajos previos de etnomusicólogos como el Dr. Héctor Vega Druet.

“Es de las personas que llegó más lejos porque estudió Etnomusicología en Nueva York y los que le enseñaron fueron africanos, los mismos que se lo llevaron a África en los años 60 y fueron sus traductores en Ghana y otros lugares donde investigó”.

¿Dónde se originó la bomba?

La respuesta Jerry la revela en el documental, que ha exhibido cinco veces. La bomba, en términos históricos, es un rompecabezas.

“Una de las piezas se llama bomba, otra calindá, sicá, cuembé, piquete y una serie de elementos que llegan a destiempo no en un mismo bloque o una misma fecha con unos mismos africanos”.

Aunque respeta las fusiones que en los últimos años se han cultivado en torno a la bomba, Ferrao es quizás de visión más purista y prefiere la forma tradicional, como la expone en su disco “Tiempo al tiempo”.

“Debe prevalecer la forma tradicional. Ahí yo tendría problema si desaparece porque entonces desaparece la esencia. Cuando se hacen las bombas en la calle todos participan y confraternizan. Ese formato tradicional debe seguir”.

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Ferrao advirtió que podría ser la última exhibición de “Ayeres de la Bomba”, previo a su publicación, porque ha observado que algunas referencias de la bomba, descubiertas durante su investigación, han sido utilizadas sin el crédito correspondiente.

El documental dura seis horas. Será la sexta ocasión en que se presenta la producción que aún no ha podido editar en el formato de devedé.

“Por eso se presenta en dos días. Después de la primera hora, hay un receso. Todo es gratis. No se paga por nada. Comienza desde la 1:00 p.m. Hay café, chocolate y entremeses. El domingo tendremos un asopao”.

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