16 de Octubre de 2017

Casa Pueblo apuesta a la energía solar y la diáspora para ayudar a comunidades

Por el 6 de Octubre de 2017

En el pueblo montañoso de Adjuntas la oscuridad abrumadora de la noche se interrumpe, aunque levemente, por lámparas y bombillas solares que han sido distribuidas a diferentes viviendas luego del colapso total de la red eléctrica tras el paso del huracán María.

Esta iniciativa se coordinó y ejecutó por la entidad comunitaria y ambientalista Casa Pueblo, y más ayuda viene en camino. Ellos esperan eventualmente expandir su alcance a los municipios adyacentes de Utuado y Jayuya, indicó el director ejecutivo de la organización, Arturo Massol.

Los residentes de este municipio localizado en el centro-sur de la isla, que previo a la tormenta era reconocido como destino gastronómico y meca del café local, tomaron la tarea de despejar las carreteras y ayudarse entre sí, dado que brigadas ni agencias gubernamentales han llegado para asistirlos, reveló Massol.

El director ejecutivo de la organización, Arturo Massol, indicó que esperan eventualmente expandir su alcance a los municipios adyacentes de Utuado y Jayuya.(Suministrada/Facebook Casa Pueblo)

El director ejecutivo de la organización, Arturo Massol, indicó que esperan eventualmente expandir su alcance a los municipios adyacentes de Utuado y Jayuya. (Suministrada/Facebook Casa Pueblo)

Siguiendo este espíritu comunitario, Casa Pueblo no perdió tiempo en contactar a sus afiliados en la diáspora, particularmente las organizaciones Texas United for Puerto Rico, el Sierra Club, varias universidades estadounidenses, entre otros, para enviar a la isla 1,500 lámparas y bombillas solares, generadores eléctricos y solares, toldos, 20 sierras para cortar madera, agua y alimentos.

Muchos de estos donativos llegaron a Adjuntas el pasado jueves y viernes, traídos a la isla en cuatro viajes privados organizados por Marian Cabanilla de Texas United for Puerto Rico. Y las donaciones, tanto monetarias como de sumistros, continúan llegando. Esta semana recibirán filtros de agua con capacidad para purificar hasta 1,000 galones y más lámparas solares.

Massol espera eventualmente publicar los nombres de las organizaciones e individuos que han donado, así como los productos que han enviado, sobretodo aquellos que alentarían el uso de energía solar como fuente alterna de energía.

“Es buen negocio ser bueno y ese es el tipo de empresarismo que queremos promover”, añadió.

Iluminando y comunicando

Para Massol, las lámparas y bombillas solares eran esenciales luego del paso del fenómeno atmosférico, particularmente para las viviendas en donde resida alguna persona de tercera edad. Tienen como fin mejor la calidad de vida, evitar accidentes y reducir la criminalidad durante la noche. Massol prevé que para la mayoría de Puerto Rico, restaurar la energía eléctrica podría tomar desde seis meses hasta un año.

“El proyecto de iluminación es emblemático porque el sistema eléctrico del país es vulnerable, se colapsa, y luego de la devastación dejada por María debemos mirar hacia el futuro con una lógica energética diferente. Hay un elemento de educación”, añadió. El proyecto ha sido denominado Iluminando a Puerto Rico con el Sol.

La sede de Casa Pueblo en el pueblo de Adjuntas se suple de energía solar y se ha convertido en un centro energético donde los residentes van a cargar sus teléfonos, buscar información y solicitar ayuda.

Además de trabajar para normalizar las condiciones en su municipio, Massol también se ha ocupado en facilitar la comunicación entre familiares residentes en Estados Unidos y sus seres queridos en la región sureña de la isla, un área que aún no tiene un sistema de telecomunicaciones estable.

Exhortan a ciudadanos a salir a buscar ayudas en vez de esperar que les lleguen

Para lograr esto, reciben mensajes a través de la cuenta de Facebook de Casa Pueblo —Massol actualmente está trabajando desde San Juan—que después son transmitidos por Radio Casa Pueblo 1020, una estación radial que se escucha en Adjuntas, Jayuya, Utuado, el norte de Peñuelas y Ponce, más algunas áreas en Lares.

Otra preocupación es la seguridad. Massol lanzó duras críticas contra la respuesta del gobierno, sobre todo ahora que hay escasez de alimentos y artículos de primera necesidad. Denuncia que hay una cantidad reducida de agentes de la Policía para velar por la seguridad de los residentes.

“Las pandillas están saliendo por la noche para vandalizar y robar. No creemos que ellos sean de Adjuntas,” declaró a la vez que añadió que no necesitan presencia militar, sino un mínimo de seguridad por parte del Estado.

Al preguntarle cuánto le tomará a Adjuntas regresar a algo parecido a la normalidad, la respuesta de Massol fue “meses”.

“Aunque sí tenemos un cierto nivel de normalidad gracias a la respuesta comunitaria. Tenemos un sistema de distribución de gasolina y comida, lo cual no se ha normalizado pero está normal considerando la crisis. Hemos pasado la emergencia física, el huracán pasó. Ahora estamos estabilizando la ayuda y alcanzando un nivel de normalidad dentro de la crisis. Vamos a tener que vivir con eso y tratar de mejorar la calidad de vida”, concluyó.

Para ayudar con los esfuerzos de ayuda de Casa Pueblo, contacte a Massol a través de casapuebloadjuntas@gmail.com. Para donar, visite casapueblo.org, donde una cuenta de PayPal está disponible.

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