13 de Diciembre de 2017

[COLUMNA] El plebiscito dio resultado

Por el 22 de Junio de 2017

El plebiscito del 11 de junio de 2017 fue un paso muy importante en la lucha por la igualdad de derechos para los ciudadanos americanos que residen en Puerto Rico.  En medio de una gran crisis fiscal y económica, los votantes de la isla reafirmaron que quieren su ciudadanía americana con igualdad. Fue así porque ya es incuestionable que la mayoría de los puertorriqueños que permanecen en la isla saben que la mejor manera de mejorar su calidad de vida es logrando que Puerto Rico se convierta en el estado 51 de Estados Unidos.

La papeleta del plebiscito incluyó todas las opciones que tiene Puerto Rico de cara al futuro. Los votantes tuvieron la oportunidad de escoger entre la estadidad, el estatus actual y la soberanía nacional, ya sea totalmente independiente o con un pacto de libre asociación con Estados Unidos. Sin embargo, en esta ocasión, el liderato del Partido Popular Democrático (PPD) fue incapaz de unir a los suyos bajo una sola opción y llamó a la abstención. De igual manera, el liderato del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) también boicoteó el evento alegando -como no lo hicieron en plebiscitos anteriores-que los electores no debían tener la opción de permanecer bajo el estatus actual.

Pedro Pierluisi fue comisionado residente en Washington durante la administración de Luis Fortuño y de Alejandro García Padilla. (Archivo/AP)

Ahora bien, los hechos hablan por sí solos. Más de medio millón de votantes dijeron que quieren lo mismo que tienen sus familiares, amigos y vecinos que se han mudado a los estados. Ejercieron el derecho más sagrado en toda democracia para reclamar la igualdad como ciudadanos americanos.

¿Quién puede cuestionar el valor que tiene el poder votar por el presidente de la nación de la que uno es ciudadano? ¿Quién puede dudar de que dos senadores y cinco representantes con voz y voto en el Congreso pueden lograr más que un comisionado residente sin voto? ¿Quién puede ignorar el discrimen que sufren nuestros niños, nuestras mujeres, nuestros envejecientes, nuestros discapacitados, nuestros veteranos, nuestra población de escasos recursos, nuestra fuerza trabajadora, y nuestros pequeños y medianos comerciantes en los programas federales bajo el estatus actual? ¿Y quién puede negar la seguridad que conlleva el unirse permanentemente a la nación más poderosa y desarrollada del mundo?

El plebiscito dio resultado. Ahora en Washington, Nueva York y el mundo entero no sólo se habla de la crisis fiscal y la falta de crecimiento económico en Puerto Rico. Ahora también se habla del estatus indigno y limitante que tiene la isla, y el reclamo de cambio que está haciendo nuestro pueblo.

La reacción de líderes tanto republicanos como demócratas en Estados Unidos no se hizo esperar. El portavoz del presidente Donald Trump le pidió al Congreso que tome acción a raíz del reclamo de los estadistas. La lista de los miembros del Congreso que cerraron filas a favor de la estadidad es larga. Incluye al senador republicano Marco Rubio de la Florida; al congresista Steny Hoyer, portavoz de los demócratas en la Cámara federal; el representante Sean Duffy, republicano de Wisconsin y autor de la ley Promesa; el representante Joaquín Castro, líder hispano de Texas; los representantes Darren Soto y Stephanie Murphy de Orlando; la representante cubano-americana Ileana Ros-Lehtinen; y Don Young, el aliado mayor de la causa estadista en el Congreso. No era para menos, pues medio millón de votos hacen la diferencia en cualquier contienda electoral en Estados Unidos.

Que no le quepa la menor duda a nadie de que el gobernador Ricardo Rosselló, la comisionada residente Jenniffer González y el resto del liderato del movimiento estadista utilizarán todas las herramientas a su alcance, incluyendo el resultado de este último plebiscito, para exigir y lograr la igualdad para los ciudadanos americanos de Puerto Rico.

 

Pedro Pierluisi comenzó su carrera profesional en Washington, D.C., donde ejerció su profesión en derecho. Después de servir como secretario de Justicia de Puerto Rico (1993-1996), Pierluisi se convirtió en socio en el departamento de litigios de la firma O’Neill & Borges. Luego se postuló para el cargo y fue elegido en 2008 y reelegido en 2012 como comisionado residente de Puerto Rico. Después de correr como precandidato para la gobernación por el Partido Nuevo Progresista (PNP), se reincorporó a O’Neill & Borges el 9 de enero de 2017. Su práctica se centra en asuntos corporativos, litigios y asuntos gubernamentales y regulatorios.

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