24 de Noviembre de 2017

[COLUMNA] La decisión del gobernador Rosselló

Por el 14 de Julio de 2017

Cuando el gobernador Ricardo Rosselló juró a su cargo el 2 de enero de 2017 se enfrentó a una situación que ningún otro gobernador había encarado: la peor crisis económica y gubernamental en la historia puertorriqueña.

Se hizo cargo de un gobierno que estaba en quiebra, que había perdido su crédito, cuyos bonos se habían degradado hasta llegar a un estatus de chatarra: una economía que decaía constantemente por espacio de 10 años y sin perspectivas previsibles de crecimiento: una población que se encogía rápidamente con cientos de miles de puertorriqueños, muchos de ellos jóvenes profesionales, dejando la isla en búsqueda de empleo.

Pero la elección que Rosselló y el PNP hicieron fue dedicarse a ambos: a la crisis y a la estadidad. Así que llevaron a cabo el plebiscito del 11 de junio de 2017. Un gran error. El tiro les salió por la culata ya que solo el 23% de los votantes acudió a las urnas. (Juan J. Rodríguez/CB)

Y tomó las riendas de un gobierno que había perdido el poder definitivo de gobernar. Seis meses antes, el 29 de junio de 2116, el Congreso y el presidente de los Estados Unidos habían creado Promesa (siglas en inglés de la Ley para la Supervisión, Gerencia y Estabilidad Económica de Puerto Rico) y la Junta de Supervisión y Administración Financiera de la isla, que ostentaba el poder de aprobar o desaprobar el presupuesto del gobierno local.

Pero nada de esto describe la magnitud y la profundidad de la crisis.

Rosselló se hizo cargo de un gigantesco gobierno que contaba con unos 300,000 empleados públicos y que está en peligro de colapsar. Un gobierno disfuncional y plagado de ineficiencia, desperdicio y duplicidad. El gobernador y su partido no solo tienen que resolver la monumental crisis fiscal y económica y además revivir el crecimiento económico, sino que también —literalmente al mismo tiempo— deben rehacer el gobierno de Puerto Rico.

Cuando Rosselló asumió el cargo, tuvo que tomar una decisión.

Él y el Partido Nuevo Progresista (PNP) podrían haber elegido dedicarse al 100%, de manera exclusiva, a enfrentar la horrible crisis. Podrían haber optado por imponerse a sí mismos, a la Legislatura controlada por el PNP y a los alcaldes un enfoque absoluto, una disciplina absoluta. Sin distracciones, sin visión partidista ni juegos políticos. Ante todo, hacer todo lo posible para unir al pueblo de Puerto Rico. Pero esto no fue lo que eligieron hacer.

Rosselló y el PNP, como todos los candidatos del PNP desde que se formó el partido en 1968, fueron a las elecciones prometiendo llevar a Puerto Rico hacia la estadidad.

No dudo que Rosselló y los miembros de su administración están dedicándole un gran porcentaje de su tiempo y empeño a la crisis. Están bajo el mandato continuo de Promesa —es decir, del gobierno estadounidense— y deben efectuar recortes enormes en el gasto público y balancear el presupuesto en dos años. Esto obliga a la Legislatura y a la administración a hacer cambios en el gobierno: eliminar, reorganizar y consolidar agencias y programas.

La comisionada residente Jenniffer González, una militante pro-estadidad, dijo que ella dedica el 90% de su tiempo en el Congreso a lidiar con asuntos económicos y sociales.

Pero la elección que Rosselló y el PNP hicieron fue dedicarse a ambos: a la crisis y a la estadidad. Así que llevaron a cabo el plebiscito del 11 de junio de 2017. Un gran error. El tiro les salió por la culata ya que solo el 23% de los votantes acudió a las urnas.

Ahora han cometido otro error. Como seguimiento a la promesa de campaña de que recurrirían al Plan Tennessee, Rosselló está enviando una “Comisión de Igualdad para Puerto Rico”, una “delegación congresional” de dos “senadores” y cinco “representantes”, a Washington para cabildear en pro de la estadidad.

George Pataki, el exgobernador de Nueva York y excandidato republicano a la presidencia, dijo que esto no es una buena idea. El ahora asesor de un grupo de personas que posee bonos puertorriqueños es un conocido partidario de la estadidad.

“En la práctica”, dijo, “creo que va a ser prácticamente imposible argumentar a favor [de la estadidad] hasta que se levante la nube financiera”.

Sospecho que algunos miembros del Congreso, enterándose por primera vez que un estado puertorriqueño tendría siete miembros del Congreso, preguntarán: “Espera un momento. Puerto Rico ha hecho un lío con su economía, ha malgastado miles de millones de dólares de impuestos, incluyendo fondos federales, y en este momento está diciendo que no puede pagarles su deuda a miles de estadounidenses que invirtieron en bonos de Puerto Rico. ¿Y ahora quiere tener más representación en el Congreso que 19 estados?”

Tomemos al senador Orrin Hatch. Al igual Pataki, él podría apoyar la idea de la estadidad. Pero el 10 de febrero de 2016 él le envió una carta de nueve páginas al entonces gobernador Alejandro García Padilla solicitando información sobre el gasto público y los fondos de pensiones que más bien lee como una acusación de mala administración y malversación fiscal en Puerto Rico.

¿Es verdad —pregunta Hatch— que hay 40% menos estudiantes en las escuelas públicas pero [el número de] maestros aumentó en 10%? ¿Es cierto que los empleados del gobierno y los jubilados reciben bonificaciones por “viajes recreativos a países extranjeros”?

Puerto Rico tendría más representación en el Congreso que Utah, el estado de Hatch.

Rosselló y el PNP creen que la estadidad es precisamente la “solución” a la crisis. Será difícil convencer a la gente en Washington. De hecho, es fácil demostrar que precisamente fueron las medidas pro-estadidad tomadas por los gobiernos pro-estadidad durante la década del 1990 las que arruinaron la economía y desencadenaron la crisis.

La historia nos brinda una lección. En el 1940, Luis Muñoz Marín tomó una decisión. Aunque él y los líderes de su partido eran independentistas, decidieron suspender el asunto del estatus en su campaña hasta que concluyera la Segunda Guerra Mundial, que entonces hacía estragos en Europa y Asia.

Muñoz dijo y escribió muchas veces que esa fue la decisión más importante en su larga vida política. Lo llamó “la gran decisión” que hizo posible todo lo que él y su generación hicieron por Puerto Rico.

La historia demostró que fue la decisión correcta. Les permitió ganar en el 1940 y abrumadoramente hasta el 1968, llevando a cabo la “revolución democrática” que finalmente levantó al pueblo de siglos de extrema pobreza.

Rosselló y el PNP han tomado la decisión equivocada. La decisión correcta habría sido posponer la búsqueda de la estadidad, dedicándose exclusivamente y en un 100% a unir al pueblo puertorriqueño frente a la peor crisis económica y gubernamental de su historia.

 

A.W. Maldonado fue columnista y editor senior de El San Juan Star, editor ejecutivo de El Mundo y editor y cofundador de El Reportero.

 

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  • serialteg

    Le estás pidiendo a un partido ideológico que no lo sea. Es como si ganara el PIP y le criticases que abogara por la independencia.

  • laredojeep

    RICARDO ROSELLO TANTO QUE SE DABA EN PECHO QUE DE LA MISMA FUERZA QUE IBA A IMPULZAR LA ESTADIDAD PARA PR. QUE NO ES MAL ASUNTO PARA LA ISLA DEFINIR SU ESTATUS COLONIAL, PERO NO FUE LO MISMO PARA DEFENDER A SUS EMPLEADOS DEL SISTEMA CENTRAL DE RETIRO DE EMPLEADOS PUBLICOS, EN ESPECIAL CON LOS POLICIAS DEL ESTADO QUE NO APORTAN AL SEGURO SOCIAL FEDERAL,JUNTO A LOS CUERPOS LEGISLATIVOS,CON EL PS 603,QUE LOS FONDOS QUE SE PUDIERON ACUMULAR ,AHORA QUIEREN SEPARAR EN CUENTAS INDIVIDUALES UN FIDEICOMISO O UNA FORMA 401K,PARA EMPLEADOS QUE LLEVAN COTIZANDO AL GOBIERNO CENTRAL POR MAS DE 30AÑOS Y EN EL CASO DE LA POLICIA DE PR,SIN LA APORTACION A UN SEGURO MEDICO ACEPTABLE SIN BONO DE NAVIDAD Y DE MEDICAMENTO,PERO A LOS SISTEMAS DE RETIRO DE MAESTROS Y EL DE LOS JUECES QUE TAMBIEN ESTAN QUEBRADOS PARA ESOS ,COBRARIAN DEL FONDO GENERAL DEL DINERO DEL PAIS,MAS CON 30 AÑOS SE SIGUEN RETIRANDO CON 65% Y 75% MAS TODAS Y CADA UNA DE SUS BENEFICION MARGINALES,PARA UNOS SI PARA OTROS NO, Y EL PAIS SE SIGUE PREGUNTANDO PORQUE EL PAIS SIGUE EN AUMENTO EL CRIMEN,PERO EN LA POLICIA LOS UNICOS QUE SE GANAN BUEN DINERO SON LA SUPER MICHEL HERNANDEZ,ARNALDO CLAUDIO,Y HECTOR PESQUERA,PARA ESTOS SI PARA EL POLICIA DE CARRERA NO, PARA LOS EMPLEADOS DEL SISTEMA DE RETIRO CENTRAL DE EMPLEADOS AGP,Y RICARDO ROSELLO HAN SIDO DE UN PAJARO LAS DOS ALAS…////