16 de Diciembre de 2017

Denuncian ante la OEA crisis de derechos civiles en Puerto Rico tras huracanes

Por el 7 de diciembre de 2017

Fuertes denuncias sobre la situación de Puerto Rico luego del paso de los huracanes Irma y María fueron presentadas hoy frente a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la Organización de Estados Americanos (OEA) por un grupo de líderes comunitarios locales. Estos asistieron a la audiencia junto a miembros del Instituto Caribeño de Derechos Humanos (ICDU) y del Comité de Latinoamérica y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer para exigir a este organismo que interceda con el Gobierno federal y estatal para que atiendan de manera efectiva la crisis de derechos humanos que, según aseguraron, se ha apoderado de la isla.

La visita coincide con la presentación de un informe de 400 páginas donde se presenta en detalle la situación de Puerto Rico y la presunta inacción de los gobiernos para atender las necesidades de la población.

Annette Martínez, directora del ICDU, envió un mensaje contundente al organismo y aseguró que la ciudadanía sufre de discriminación por parte del Gobierno local y federal, realidad que ha acentuado las diferencias sociales en el país y que ha acrecentado el número de personas que vive bajo los niveles de pobreza y sin acceso a servicios básicos tales como agua potable y salud.

Según indicó la propia CIDH, el motivo de su intervención es auscultar qué está haciendo el Gobierno estadounidense para ayudar a su territorio y qué se está haciendo con la ayuda humanitaria que llega a la isla, entre otros temas. (iStock)

“Esto no es un desastre natural. Puerto Rico ya venía viviendo bajo niveles terribles de pobreza y encima nos han impuesto una junta de control fiscal que exige mayores medidas de austeridad en un país que está sufriendo de hambre. El huracán Irma y luego María lo que hicieron fue agravar nuestra situación pero ya no se puede ignorar lo que está pasando en Puerto Rico”, aseguró Martínez, visiblemente indignada.

“La Comisión necesita actuar sobre el tema de Puerto Rico. Necesitamos que vengan a la isla y que escuchen directamente de las bocas de los afectados en la montaña, en las islas municipios de Vieques y Culebra, en el sur donde la contaminación es palpable. Tenemos un problema en Puerto Rico y es uno de discriminación desde nuestra relación colonial con los Estados Unidos, porque a nosotros no se nos ha dado la verdadera oportunidad de ejercer nuestro derecho a la autodeterminación y eso debe quedar claro”, añadió durante la audiencia realizada en la sede de la OEA en Washington DC.

No obstante, y a pesar de que el Gobierno estadounidense envió a su representante, Kevin Sullivan, para contestar las preguntas del Comité, el gran ausente en la audiencia fue el Gobierno de Puerto Rico, que no envió a ningún funcionario para atender las interrogantes de la CIDH.

Según indicó la propia CIDH, el motivo de su intervención es auscultar qué está haciendo el Gobierno estadounidense para ayudar a su territorio y qué se está haciendo con la ayuda humanitaria que llega a la isla, entre otros temas.

Abandonadas las comunidades

Líderes comunitarios de varios de los sectores más afectados en la isla brindaron un recuento de sus experiencias luego del paso de los dos huracanes, pero coincidieron en que los fenómenos atmosféricos destaparon la realidad del país que, según indicaron, ha sido empobrecido por los intereses políticos.

Bethsaida Bosa, líder comunitaria de Peñuelas y enfermera de profesión, denunció la inacción del Gobierno local para atender la amenaza que representaba la montaña de cenizas de carbón almacenada en las instalaciones de la planta AES en ese municipio.

“El Gobierno de Puerto Rico ha hecho caso omiso a los reclamos y denuncias de nuestras comunidades quienes han tenido que hacer el trabajo que ellos no hacen, el proteger la salud, el ambiente y la vida de sus constituyentes. Como enfermera soy testigo que en nuestra comunidad hay una alta incidencia de enfermedades respiratorias, cáncer y enfermedades de la piel. Ante el paso del huracán María la comunidad le pidió al estado que visitara la planta de carbón AES y evaluara las instalaciones de la planta ya que los depósitos de cenizas de miles de toneladas estaban al descubierto”, denunció Bosa.

“El Gobierno se ha negado a ir a evaluar el estado de los depósitos de las cenizas después del paso del huracán y ha faltado a su responsabilidad de mantener a las comunidades informadas sobre el riesgo a nuestra salud. Lo que sí sabe nuestra comunidad es que estas cenizas las encontramos todos los días en nuestras ventanas, en nuestros balcones, en nuestras mesas y en nuestros pulmones. La actitud genocida del Gobierno al ser cómplice de AES y propiciar que se nos siga envenenando durante décadas, más allá de ponernos de rodillas, lo que ha provocado es una indignación total de nuestras comunidades que se han lanzado a las calles para exigir su derecho más elemental, el derecho a la vida y a vivir en paz”, añadió.

Asimismo, Kiana Figueroa Guadalupe, nieta del activista viequense Ismael Guadalupe, denunció las precarias condiciones en que se encuentra la isla municipio y las vicisitudes que han tenido que enfrentar luego del paso de los huracanes el pasado mes de septiembre.

“La destrucción física que causo María destapó el abandono que mi pueblo ha sufrido por décadas. A 75 días del huracán, no hay energía eléctrica en ninguna parte de la isla, todas las playas están contaminadas con desechos sanitarios, los escombros han sido depositados en vertederos clandestinos y el único hospital que tenemos está cerrado”, señaló la joven de 21 años además de resaltar el “desastre” existente en las lanchas de la Autoridad de Transporte Marítimo, único transporte accesible para los residentes.

“La mayor parte de los 10,000 viequenses que vivimos en la isla no podemos costear una transportación aérea, que cada vez se hace más escasa y más costosa. Casi dos semanas luego del huracán, Vieques continuaba completamente aislada de la isla grande, sin telecomunicaciones y sin transporte. Hoy, más de 70 días después del huracán, no se ha reanudado el sistema de reservación para transportar vehículos y la venta de boletos individuales para los residentes es incierta. El combustible no llega con la regularidad necesaria, además complican la llegada de ayuda humanitaria”, dijo.

Figueroa destacó que, por el aislamiento que ha experimentado Vieques luego de los fenómenos atmosféricos, su abuelo, paciente de cáncer, perdió cinco sesiones de quimioterapia, resultando en la metástasis de la condición del conocido activista comunitario.

El grupo anunció además que se espera este fin de semana la visita a la isla del experto independiente de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre pobreza extrema quien hará un informe del particular.

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