16 de Diciembre de 2017

Denuncian demora de aseguradoras en desembolsar pagos por daños causados por María

Por el 5 de diciembre de 2017

El dueño de un hogar en Carolina, quien no quiso ser identificado, sufrió daños severos en su casa a causa del huracán María -al punto que está viviendo con familiares- y a casi 80 días del paso de la tormenta todavía su seguro de propiedad no le ha dado el dinero para reparar la residencia.

De igual forma se expresó el propietario de un negocio mediano de venta de ropa, quien aseguró que está a punto de “colgar los guantes” e irse de Puerto Rico, todo porque su compañía aseguradora aún no le ha dado el dinero que necesita para reparar la propiedad y hacer otros pagos para continuar operando.

El Código de Seguros establece que una reclamación debe procesarse en 90 días. (iStock)

El empresario, quien no quiso ser identificado ni quiso decir el nombre de la aseguradora para no afectar su reclamación, explicó que a su tienda se le cayó virtualmente el techo y que ha cumplido con todos los requisitos pero que aún espera por el desembolso.

“No tengo con qué pagarle a empleados […] Aquí se me va la vida”, sostuvo.

Ninguna de las dos personas ha presentado una querella ante la Oficina del Comisionado de Seguros para denunciar la demora de las aseguradoras. El comisionado de seguros Javier Rivera Ríos dijo que solamente ha recibido unas 25 querellas contra aseguradoras por problemas en las reclamaciones desde el paso del huracán.

Pese a que hay asegurados que no han radicado querellas formales contra aseguradoras debido a la lentitud en procesar las reclamaciones, verbalmente han vociferado su insatisfacción por lo que Rivera Ríos tomará cartas en el asunto con un anuncio formal durante el día de hoy.

El Código de Seguros establece que una reclamación debe procesarse en 90 días. Sin embargo, luego del huracán, Rivera Ríos no solo visitó aseguradoras, sino que emitió la carta normativa 220D que ordenaba que reclamaciones para ciertos sectores comerciales tales como supermercados, gasolineras, hospitales, restaurantes y manufactura, entre otros, tuvieran prioridad.

Esa carta cubre lo que se conoce como el seguro por “business interruption”, que ayuda a cubrir pérdidas económicas en las operaciones del negocio.

“En esa carta normativa, enfatizamos que [la aseguradora] tenía que contestar en 15 días. El pago, ya sea total o parcial, debe de emitirse en 10 días. Lo que buscamos era dar un incentivo para que el comercio se levante”, dijo Rivera Ríos.

Aunque en una entrevista reciente, Rivera Ríos sostuvo que algunas aseguradoras han emitido adelantos de sobre $20 millones, se supo que ahora va a tener que intervenir ante lo que parece ser la lentitud en los pagos. Esta medida podría ser en la forma de enviar auditores a la calle.

Actualmente, hay más de 130,000 reclamaciones presentadas por asegurados. De estas, unas 35,000 querellas fueron radicadas por comerciantes y sobre 95,000 por dueños de propiedades privadas. La expectativa es que esas cifras aumentarán. Las mismas son mucho más altas que las reclamaciones radicadas por daños causados por el huracán Georges en 1998. En aquel tiempo, se radicaron 24,596 reclamaciones por daños a propiedades comerciales, 64,482 por daños a viviendas y 1,238 reclamaciones de daños en propiedades en condominios.

Cuando las aseguradoras tienen un alto volumen de negocios, contratan ajustadores de Estados Unidos y de países extranjeros. En el caso de los ajustadores de países extranjeros, la Oficina del Comisionado de Seguros dijo en una carta circular que no aceptaría las visas B1 y B2 de negocios temporeros  para obtener los permisos de la oficina para trabajar como ajustadores, algo que ha atrasado los trabajos, según varias compañías de seguros. No obstante, la oficina posteriormente emitió otra carta circular revirtiendo esa decisión tras consultar con el Departamento de Estado.

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