23 de Julio de 2017

[EDITORIAL] Cuando Promesa se convierte en “sorpresa”

Por el 16 de diciembre de 2016

La vida en el trópico del mambo durante los tiempos de Promesa promete ser solo para adultos. Los hitos le están llegando a la junta de control fiscal a una velocidad vertiginosa y el carro de carreras Fórmula I que está pilotando aún no ha contratado a los conductores clave que puedan guiar a Puerto Rico a través de curvas cerradas.

La junta de control ya ha cerrado las solicitudes de propuestas de empresas que aspiran a convertirse en sus asesores financieros. Ese proceso está preocupando nuevamente a los acreedores y al liderazgo republicano en el Congreso porque Centerview Partners, una firma fundada por Blair Efron, supuestamente encabeza la corta lista de candidatos.

Efron es buen amigo de Antonio Weiss, quien ha sido el hombre clave del Tesoro de los Estados Unidos en la crisis de la deuda de Puerto Rico. Por lo tanto, a los muchachos de Wall Street les preocupa que la selección de Centerview, junto con la selección de Proskauer Rose como uno de los bufetes escogidos como abogados externos, tendría a asesores pidiendo recortes masivos, lo cual le pondría el último clavo al ataúd de Puerto Rico en lo que se refiere a su acceso a los mercados.

En una abarcadora entrevista que publicará en su totalidad la semana próxima, el gobernador Alejandro García Padilla le dijo a este periódico que el secretario del Tesoro estadounidense, Jacob Lew, Weiss y Kent Hiteshew, el director de la Oficina de Finanzas Estatales y Locales del Tesoro, fueron fundamentales en impulsar la noción de que Puerto Rico estaba pasando por una crisis humanitaria como estrategia para aprobar la Ley para la Supervisión, Gerencia y Estabilidad Económica de Puerto Rico (Promesa, en inglés). La filosofía que apoya esa estrategia es reestructurar la deuda de Puerto Rico a toda costa pasando directamente al Título III.

Los grandes de Wall Street ven a la junta de control actuando de manera equivocada al permitir que los miembros del Tesoro vinculados a la administración Obama se apertrechen en el proceso de reestructuración de Puerto Rico.

Si quieres darle un susto a los acreedores, contratas a Proskauer Rose, cuyo socio Martin Bienenstock fue responsable de redactar el lenguaje de la Ley de Quiebras Criolla, creada para establecer una reestructuración ordenada y acceso a capital que, tanto el Tribunal Federal de Distrito de Puerto Rico y el Tribunal de Apelaciones de los Estados Unidos para el Primer Circuito en Boston consideraron como inaplicable.

Después de esa primera curva cerrada, la junta está en una recta, esperando las enmiendas al Plan de Crecimiento Fiscal y Económico que el gobernador ya dijo que no someterá. Después del 15 de diciembre la junta de control se encargará del proceso para hacer enmiendas antes de certificar el plan fiscal no más tarde del 31 de enero.

Una fuente de alto nivel en el Congreso le dijo a este periódico que el presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, no estaba muy contento porque la junta estaba permitiendo que miembros del Tesoro vinculados a la administración Obama establecieran un plan de reestructuración que es exactamente lo contrario de lo que el GOP esperaba: utilizar el Título II (para fines de transparencia) y el Título VI (para cerrar acuerdos).

La sabiduría convencional en el Congreso era que Promesa proporcionaría un mecanismo para que Puerto Rico reestructurara su enorme deuda que ya tiene un itinerario de pagos, ominosos “precipicios de liquidez” que vencen en febrero y julio de 2017.

En el Congreso son pocos los que saben cómo es que se bate el cobre. Dos asesores de alto nivel de ambos partidos le dijeron a Caribbean Business que, aparte de las preocupaciones de Ryan, los miembros del Congreso están bajo la impresión de que ya habían lidiado con “el problema de Puerto Rico”.

¿Promesa? No, más bien “sorpresa”.

De hecho, queda muchísimo trabajo por hacer. Un ejemplo de ello es que otras personas clave involucradas en el proceso tienen una enorme falta de conocimiento sobre Puerto Rico. Tal es la ambivalencia hacia Puerto Rico que Heidrick & Struggles, la firma encargada de contratar al director ejecutivo, al coordinador de revitalización y al consejero legal —todos puestos clave en la junta de Promesa— recientemente contactó a un consejero de alto nivel en el Congreso vinculado al GOP para que le explicara cómo es que funciona Promesa.

Por favor, ¿en serio?

image_print

You must be logged in to post a comment Login