20 de Octubre de 2017

[EDITORIAL] Una UPR

Por el 1 de Julio de 2017

Partamos de una realidad, el Estado tiene menos dinero para atender las necesidades de los ciudadanos. Podemos debatir las causas, pero esa es la realidad.

Otra realidad es que ese mismo Estado no ha definido la Educación –con mayúsculas– como su prioridad máxima. Si así hubiese sido, no estaríamos debatiendo, como lo estamos haciendo, los recortes a la Universidad de Puerto Rico ni el impacto del cierre de escuelas.

Porque, como bien sabemos todos, una cosa es decir que algo es importante y otra actuar de acuerdo al valor que le damos.

Mas, quizás, la base del problema radique en que la misma Universidad y en el caso de Educación los maestros como eje de la comunidad escolar, no han sabido definir su batalla.

Me cuesta mucho pensar, que la Universidad en la que yo estudié, no haya presentado ya un plan comprensivo, concreto y efectivo para reorganizarse. En esa Universidad se educan e imparten enseñanza “expertos” en planificación, administración, procesos, educación, ingeniería, recursos humanos, finanzas. No cabe en mi cabeza pensar que de ese banco de conocimiento no puede salir un plan para transformar a la Universidad en lo que debe volver a ser, el principal centro docente del país.

Se reactiva la Junta de Gobierno de la UPR

Pero la Universidad es parte del país y es muestra clara de por qué se nos hace tan difícil salir del hoyo en el que nos han metido. Veamos.

Para el 2009 cuando se determinó que los ingresos del IVU no se considerarían en la base para determinar el presupuesto que por fórmula se le asignaba a la UPR, les debió llegar la primera señal. Luego, en el 2013, cuando congelaron la fórmula, fue la segunda llamada.

¿En qué momento durante estos ocho años se estableció una “mesa de trabajo” para diseñar un plan administrativo y fiscal que atendiera la crisis que ya se les venía encima? ¿Dónde está el diseño sobre cuáles son las prioridades de la Universidad para mantener su vigencia como principal fuente de conocimiento e investigación?

Igual que el resto del gobierno, y podría decirse que el país, se conformaron con resolver la crisis inmediata, con lo urgente (posponer los aumentos de matrícula, abrir los portones, investigar la listería de algunos), pero se olvidaron de lo importante, trabajar ese plan que colocaría a la UPR en el nuevo milenio a pesar de las dificultades económicas del gobierno.

En este momento histórico, quizás tanto como en los años de su fundación, la UPR debe ser el motor, el corazón de ese nuevo Puerto Rico. Debe definir cuál es su aportación a nuestra sociedad y establecer una estrategia clara para lograrlo. Definir un propósito con metas alcanzables y trabajar para ello.

UPR dará $40 millones a sus bonistas

Si el propósito es ofrecer una educación de calidad a un costo accesible a todos los estudiantes del país, entonces quizás sea tiempo de escoger cuáles son los ofrecimientos en los que deben enfocarse y destinar los fondos que tengan para que en eso sean los mejores.

Sin duda, es momento también de limpiar la casa. De establecer procesos administrativos más eficientes y asegurarse de que el dinero que tengan, el que sea, se utilice al máximo en aquellas áreas de mayor rendimiento. Si es en salarios para tener los mejores profesores, pues ahí, si es en infraestructura para que los estudiantes puedan salir a la calle mejor preparados, pues manos a la obra. La transformación de la UPR no es imposible, necesita, como el país, un propósito claro, mucha transparencia y eficiencia en sus procesos, el deseo de gente comprometida con un mejor futuro. Estoy segura de que es posible si la comunidad universitaria se lo propone, porque tenemos solo una UPR.

image_print

You must be logged in to post a comment Login