17 de Agosto de 2017

Paciente cuenta cómo trató su enfermedad mental con cannabis

Por el 14 de abril de 2017

“Yo retorné al mundo laboral y retomé mi vida gracias al cannabis [medicinal]”.

Esta es la forma en que Mirza Ramos, de 37 años, describe el giro que dio su vida al utilizar cannabis medicinal para tratar sus padecimientos de ansiedad y ataques de pánico. Aunque comúnmente se le considera un tratamiento para dolores crónicos y náuseas, Ramos explicó que la marihuana también es eficaz para atender padecimientos de salud mental.

Ramos solía trabajar en un banco en la isla, pero el uso de medicamentos para tratar sus condiciones mentales afectaron su desempeño laboral, por lo que solicitó acogerse a los beneficios de incapacidad.

(Suministrada)

El sugerido Proyecto del Senado 340 establece las bases para regular el cannabis medicinal en la isla mediante legislación. (Suministrada)

“Los medicamentos lamentablemente me tenían condenada a mi casa sin poder funcionar. Uno se mantiene adormecido, drogado. Por los efectos secundarios es que solicito incapacidad, porque prácticamente ya no podía ejercer mi trabajo, mis funciones normales”, relató a CB en Español en medio de una vista pública del Proyecto del Senado 340, que establece las bases para regular el cannabis medicinal en la isla mediante legislación.

Tras recibir beneficios por incapacidad, Ramos se mudó a Miami, Florida, donde comenzó a estudiar el cannabis medicinal y sus beneficios. Desde entonces, inició tratamientos con cannabis y comenzó a dejar los cinco medicamentos que utilizaba para sus condiciones mentales.

“Llevo prácticamente un año y siete meses sin medicamentos, solo con cannabis. Me siento feliz, retomé mi vida. Se lo aconsejo a todo el mundo”, destacó Ramos, quien desde entonces se convirtió en activista por el cannabis medicinal.

Con reservas algunos legisladores sobre ley para el cannabis medicinal

En torno a costos, explicó que gasta entre $100 y $200 mensuales en derivados del cannabis, que varían desde aceites, vaporizador y ungüentos, muchos de los cuales no le dejan el famoso efecto de “high” o “adormecimiento” del que se habla al fumar la planta. Consideró que es una traba que todavía el cannabis no sea catalogado como un medicamento en los planes médicos, lo que lo hace inaccesible para pacientes sin recursos económicos, que no pueden pagar más allá de la cobertura que su seguro médico les provea, si lo tienen.

Precisamente por estas limitaciones que enfrenta el cannabis, Ramos inició la Fundación No Corten Mis Alas, Inc. con el propósito de asegurar que pacientes mentales de escasos recursos económicos puedan utilizar la planta medicinal como tratamiento.

Incierta la protección a empleados que usan cannabis medicinal

“Vamos a estar asegurándoles a los indigentes tratamiento con cannabis, ayuda psicológica y ayuda espiritual. Estoy haciendo unos talleres, hablando sobre el cannabis, las diferentes variedades, dando muestras de los productos que nosotros tenemos para entonces así con los donativos que las personas den costear los tratamientos de los indigentes”, sostuvo la activista, que también posee una página web en la que explica las variedades de la planta.

En la isla, el cannabis medicinal puede ser utilizado luego de sacar una licencia a través de un médico. La planta es reglada actualmente por un reglamento del Departamento de Salud, por lo que, para todos los efectos, continúa siendo ilegal fuera de estas circunstancias.

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