14 de Diciembre de 2017

Terapias asistidas con mascotas para curar el alma

Por el 16 de Septiembre de 2017

Ni la línea de suero de quimioterapia, ni la debilidad de su cuerpo frenaron las carreras de un pequeño con cáncer por los pasillos blancos del hospital que se convirtió en su hogar durante los momentos más difíciles de su enfermedad. Su motivación: una “golden retriever” llamada Lady.

Esta y otras historias similares han marcado la pasada década de la doctora Marieanne Cott Pollock, fundadora y directora del Centro de Desarrollo Psico-Organizacional y Psicoeducativo (CEDEPP), el primero en Puerto Rico y el Caribe en ofrecer terapias asistidas con mascotas.

Entre los servicios que brinda el CEDEPPP se hallan las terapias alternas de Tanatología, que se enfocan en sanar el dolor de una pérdida o una enfermedad terminal; masajes terapéuticos a través de técnicas con aceites esenciales y sesiones de belleza para fortalecer la autoestima femenina.(Yoel Parrilla/CB)

En el centro, cuatro labradores y una pequeña yorkie reciben a cada paciente, desde niños con autismo hasta personas maltratadas física y emocionalmente. Durante sus visitas a hospitales, brindan alegría a niños y adultos pacientes de cáncer, así como a veteranos.

“La integración de las mascotas comienza con mi tesis. Trabaja el modelo biopsicosocial, que trabaja la parte biológica, psicológica, social más la espiritual”, explicó Cott Pollock, mientras su “manada” la rodeaba en su oficina. “Todo esto surge viendo la necesidad que hay”, agregó.

Entre los canes se encuentra Blondie, capaz de “identificar mucho dolor bien profundo” en los pacientes que quizás no lo demuestran a simple vista. A la labrador se le une Nala, que con su olfato sensible puede identificar “vibras negativas”, particularmente de maltratantes.

“Nala también trabaja con niños o personas bien tímidas, personas que se aíslan o que están en depresión bien fuerte. Ellos me ayudan a romper el hielo con el cliente, para entonces yo entrar a trabajar”, abundó la doctora, quien hace unos 12 años abrió el particular centro.

Cholo, el más carismático de los labradores, puede identificar a “personas muy duras consigo mismas” y a quienes se les dificulta expresar sus sentimientos abiertamente. Por otro lado, Nemo, de 11 años y pionera de la iniciativa, olfatea condiciones médicas, como cáncer.

Ginger, la eléctrica yorkie, prefiere la compañía de adultos o pequeños tranquilos. Al conocerla, utiliza ladridos y brincos para llamar la atención. Una vez logra situarse en la falda de su humano, baja su energía para que la acaricien, haciendo que el paciente entre en un estado de calma.

“Mi tesis fue sobre el efecto de la terapia asistida con mascotas en niños diagnosticados con cáncer. Es la única tesis doctoral que hay en la isla donde se comprobó que en esa población los niveles de dolor bajan y el periodo de hospitalización se hace más corto”, explicó Cott Pollock.

Entre los servicios que brinda el CEDEPPP se hallan las terapias alternas de Tanatología, que se enfocan en sanar el dolor de una pérdida o una enfermedad terminal; masajes terapéuticos a través de técnicas con aceites esenciales y sesiones de belleza para fortalecer la autoestima femenina.

El Centro provee además psicoterapia individual para niños, adolescentes, adultos, envejecientes, familias y parejas, así como evaluaciones neurológicas, psicoeducativas, psicólogas, psicométricas y de desarrollo. Estas alternativas buscan erradicar el dolor físico y emocional de los pacientes.

La doctora se encuentra además en proceso de desarrollar un programa de entrenamiento para mascotas que puedan ser “emotional service dogs” para pacientes con cáncer o veteranos junto a las doctas rescatistas Vivian Codoy, de Acoci, y Eileen Whitlock, de Golden Retriever Rescue.

Las tres veteranas en el cuidado de mascotas, rodeadas de los cinco perros, destacaron que su deseo es obtener fondos suficientes para no cobrar por esta iniciativa. “Lo que queremos es sacar perros de la calle, entrenarlos y donarlos”, indicó Cott Pollock al recalcar que necesitan ayuda.

“Esto no tiene precio, el tú sacarle una sonrisa a una persona, ver la satisfacción, ver la parte de que viene con dolor y ese proceso de sanación. Cuando trabajas con poblaciones bien crónicas, la satisfacción de brindar uno de sus últimos momentos con la mascota no tiene precio”, concluyó.

image_print

You must be logged in to post a comment Login