24 de Noviembre de 2017

[VÍDEOS] A un mes de María: “Es el desastre más grande en la historia de FEMA”

Por el 20 de Octubre de 2017

A un mes del paso del huracán María sobre Puerto Rico, la isla sigue en estado de emergencia.

Todavía las autoridades federales y estatales no han podido sobrepasar la primera fase de respuesta a raíz de la devastación provocada por el ciclón, el peor que azota al país en 80 años, y las lluvias posteriores al fenómeno retrasan los trabajos en todas las áreas.

En un mes solo se pudo restablecer el 21% del sistema eléctrico, cifra que redujo a 14% esta mañana a raíz del colapso de la Central San Juan; se restituyó el 49% de las torres de telecomunicaciones —para un 61% de servicios de llamadas— y un 30% de la población sigue sin servicio de agua potable.

Las dificultades con el procesamiento transacciones electrónicas continúan, aún existen zonas incomunicadas e incluso quedan carreteras bloqueadas y escombros por doquier, así como 4,246 refugiados en 92 refugios. Tampoco se conoce la cantidad exacta de muertes, pues reportes oficiales mantienen la cifra en 49, pero de manera extraoficial se especula que serían sobre 200.

De La Campa atribuyó parte de la tardanza en la llegada de ayudas a paralización de los puertos marítimos y aéreos por al menos dos días, situación que tardó semanas en normalizarse. (Juan José Rodríguez/CB)

“Este es el desastre más grande en la historia de FEMA [Agencia Federal para el Manejo de Desastres] en términos de ayuda en comida y agua. Nunca FEMA había estado por más de 20 días proveyendo agua y comida constante, y todavía seguimos”, dijo a CB en Español el director de la oficina de FEMA en el Caribe, Alejandro de la Campa. 

Incluso se estableció la cifra récord de 740,000 solicitudes de ayuda individual a FEMA en Puerto Rico, para las cuales ya se han desembolsado $100 millones, aunque la cifra preliminar de hogares afectados es de 250,000. FEMA además ha otorgado $400 millones para el Gobierno local realice reparaciones en el sistema eléctrico, de acueductos y otros.

Constantes problemas con comida

Los problemas con los suministros son de tal magnitud que, además de los 10 millones en comidas y la misma cantidad en litros de agua que FEMA ha distribuido hasta ahora en la isla, proyectan contratar compañías adicionales para la preparación de alimentos calientes. Al momento, diversas entidades privadas y sin fines de lucro preparan cerca de 100,000 comidas calientes diarias para repartir, cifra que De la Campa quiere elevar a medio millón.

La agencia federal también tuvo que modificar el contenido de comida en las cajas que distribuyen ante las diversas críticas de que, en algunos casos, eran solo meriendas poco saludables. El director de FEMA en el Caribe comentó que la intención es que estas contengan alimentos de la dieta puertorriqueña, como arroz y habichuelas, para que la gente los prepare.

(Juan José Rodríguez/CB)

“A nadie se le ha dado solamente ese tipo de comida, sino que ha sido una combinación de raciones militares con papitas o ‘snacks’, que son más amenos para hacer una combinación”, sentenció De la Campa para despejar dudas sobre los alimentos que distribuyen en 10 centros alrededor de la isla administrados por la Guardia Nacional de Puerto Rico (GNPR).

Los centros se establecieron a raíz de los problemas que enfrentan los municipios para hacer llegar las ayudas, reconoció el incident commander y secretario de Seguridad Pública, Héctor Pesquera. 

“Entendíamos que darle los suministros a ellos [los alcaldes], ellos adecuadamente iban a repartirlos dentro de sus municipios. No estaba funcionando muy bien porque recibíamos quejas. Les pusimos entonces camiones que los llevaran del área de suministros a los sitios, a las comunidades aisladas. Tampoco estaba funcionando mucho. Entonces, trajimos a la Guardia Nacional”, sentenció Pesquera en entrevista con este medio.

Con el 87% de los 471 supermercados funcionando —la mayoría con problemas para procesar otro método de pago que no sea dinero en efectivo—, los esfuerzos para distribuir alimentos, sobre todo en zonas aisladas e incomunicadas, son imperativos.

(Juan José Rodríguez/CB)

Sobrepasa la devastación de Sandy y Harvey

A juicio del coordinador de FEMA para Puerto Rico, Mike Byrne, la devastación de María es incluso peor que la que dejó el huracán Sandy en la costa este de Estados Unidos en 2012, emergencia que presenció de primera mano. Sandy dejó 234 muertes directas e indirectas, el desplazamiento de sobre 700,000 habitantes y sobre $75,000 millones en daños.

“No importa cuán robusta sea la infraestructura de un lugar, no importa si fue aquí, en Texas o en Florida. Ese tipo de poder [de un huracán categoría 4 o 5] es único y provoca destrucción en una magnitud que no puede compararse […] Es un gran tornado, eso es exactamente lo que fue”, manifestó Byrne al comparar la devastación de Puerto Rico vista desde el aire con la que dejaron tornados en Alabama.

(Coral Murphy/CB)

“Nadie está listo para una devastación así. Ningún estado ha visto esta devastación […] Hay unas preparaciones que se hacen, pero es imposible predecir cuando viene una catástrofe de esta naturaleza”, opinó Pesquera por separado.

Para Sandy, el Congreso autorizó $56,000 millones para la recuperación, mientras que FEMA aprobó 117,664 solicitudes de ayuda individual a un costo de $867 millones, más $146 millones en ayudas adicionales para los estados.

En cuanto a la atención de FEMA tras el paso del huracán Harvey en Texas hace casi dos meses, Byrne explicó que durante la primera semana se concentraron en llevar suministros de agua y en ayudar a los 32,000 refugiados, pero que ahora se enfocan en la reconstrucción de hogares, pues la etapa de respuesta concluyó.

Michael Byrne, coordinador federal de FEMA para Puerto Rico.

Por Harvey FEMA recibió 853,000 solicitudes de asistencia individual y aprobó 334,782 por una suma de $970 millones, así como $275 millones adicionales en otras ayudas. Este dinero se recibe a través de transferencias electrónicas a los ciudadanos.

Aseguran ha habido “trato igual” para Puerto Rico

El hecho de que Texas recibiera 2,700 empleados de FEMA y Puerto Rico 1,657 no significó una atención distinta a la emergencia, aseguró el coordinador de FEMA en la isla. “No me preocupa cuánta gente tenga, sino si tengo la gente adecuada […] Sí tengo suficiente gente porque tengo la gente correcta”, dijo.

FEMA contratará en Puerto Rico a cerca de 2,000 empleados, muchos de forma temporera. Ya se han recibido sobre 30,000 solicitudes para llenar las vacantes, pese a las múltiples averías en las telecomunicaciones e internet, lo cual demuestra que el problema de desempleo en la isla empeoró con el huracán.

“No tengo dudas [de que hay un trato igual] […] Hay 17,000 tropas de Estados Unidos [en Puerto Rico]. Nunca he usado 17,000 tropas antes. Incluso en Haití [tras el terremoto] creo que eran 12,000. Estoy usando 77 helicópteros para transportar cosas. No tenía que hacer eso en Sandy”, sentenció Byrne.

Sin embargo, cerca de 31,000 empleados de FEMA, de otras agencias federales y de la Guardia Nacional atendieron la emergencia de Harvey en Texas, cifra que se elevó a 40,000 en Florida tras el paso del huracán Irma, según informó CNN.

FEMA otorga contrato a empresa boricua para preparar alimentos tras María

Aún así, el coordinador de FEMA para Puerto Rico especuló que la respuesta  ha sido mayor a la de otras emergencias al argumentar que se instaló un hospital móvil de combate en el sureste, un hospital naval en el noroeste y que se desplazó el buque hospital USNS Comfort para brindar asistencia y alivio a los 70 hospitales puertorriqueños, en momentos en que al menos la mitad opera con generadores eléctricos ante la falta de energía eléctrica.

Situación de Puerto Rico complica la respuesta

De la Campa coincidió con Byrne en que ha habido un trato igual para Puerto Rico, territorio de Estados Unidos con 3.4 millones de ciudadanos americanos que no pueden votar por el presidente ni tienen igual representación congresional.

No obstante, consideró que las dificultades para acelerar la atención a la respuesta pueden atribuirse en parte a que Puerto Rico es una isla y el paso del huracán provocó la paralización de los puertos marítimos y aéreos por al menos dos días, situación que tardó semanas en normalizarse. Esto afectó la llegada de suministros, pese a que el Gobierno de Estados Unidos eximió a la isla de las leyes de cabotaje marítimo (Ley Jones) por 10 días.

[VÍDEO] Gobernador y la junta anticipan cambios a los planes fiscales

Otro elemento que complica el asunto es la situación fiscal del país, cuya deuda pública de $73,000 millones se debate en el tribunal federal mediante el Título III de la Ley federal Promesa. El estimado de daños por el ciclón es de $95,000 millones, según Moody’s Analytics, lo cual sin duda empeora el panorama fiscal.

“Todos saben los retos financieros que el territorio tiene y eso sí es único. Es algo que no habíamos enfrentado antes. No habíamos tenido que lidiar antes con una jurisdicción que tuviera estos retos financieros”, reconoció Byrne.

Ante esa realidad, FEMA intenta adelantar fondos a los municipios y al Gobierno local, que anticipó que a finales de octubre se quedaría sin fondos. El Gobierno puertorriqueño insiste en la necesidad de que el Congreso culmine la aprobación de los $4,900 millones en préstamos que aliviarían los problemas de liquidez a corto plazo.

“Las peticiones que ha hecho el gobernador [Ricardo Rosselló Nevares al Gobierno federal] todas se han concedido”, indicó Pesquera, haciendo eco de que ha habido trato igual para la isla desde el Gobierno federal. Sin embargo, reconoció que aún “falta que nos den más respuesta” las autoridades federales. Agregó que el Gobierno puertorriqueño buscará evitar el repago en su totalidad de los préstamos del Congreso.

(Coral Murphy/CB)

Lo próximo: AEE, sector privado y fondos federales

En el segundo mes de la emergencia, el coordinador de FEMA en Puerto Rico indicó que, además de los suministros, el enfoque de la agencia para apoyar al Gobierno local consistirá en restablecer el servicio eléctrico y fortalecer el sector privado para que pueda hacerse cargo de la recuperación.

“Estamos enfocados en las medidas de respuesta de la emergencia y en limpiar la red eléctrica. Ninguno de estos costos los absorbe el territorio y vamos a hacer eso [recuperar el sistema eléctrico] en 180 días”, señaló Byrne. Sus métricas son similares a las del gobernador, quien prometió que el 95% de los puertorriqueños tendrá luz a finales de diciembre.

Rosselló pide respuesta federal extraordinaria ante crisis por María

Para fortalecer el sector privado, el funcionario federal dijo que se reunió personalmente con el director ejecutivo de Crowley el miércoles y que integrantes de su equipo de trabajo han hecho lo propio con representantes de diversas organizaciones privadas.

“Estamos creando un ambiente que sea lo suficientemente estable para después salirnos del camino”, manifestó Byrne, quien consideró que ha habido un avance dentro de todo porque algunas empresas privadas ya poseían toldos para la venta, lo cual alivia la demanda a FEMA.

“[Eventualmente], no tengo que seguir transportando toldos. La industria puede hacerlo y esa siempre será una mejor solución”, indicó.

Mientras tanto, el incident commander de Puerto Rico señaló que el Gobierno local se concentrará en la solicitud de mayores ayudas federales para la fase de recuperación. “ A medida que esto avanza la respuesta no es donde más fondos federales van a haber, es en la recuperación”.

image_print

You must be logged in to post a comment Login