17 de Septiembre de 2019

[ANÁLISIS] Se materializó el despojo del gobierno propio

Por el 6 de Julio de 2017

En un principio se dijo que ellos definirían el tamaño del cuarto, mientras el Gobierno decidiría los muebles y dónde los colocaría. A medida que fueron pasando los días, el disimulo entre el Gobierno y la junta de control fiscal en la definición del presupuesto del país para el próximo año fiscal se iba esfumando. Al final, cuando el pasado viernes, cerca de las 10:00 de la mañana, la junta de control aprobó su resolución certificando el plan de gastos con las asignaciones y recortes según exigidos por el ente rector impuesto sobre el gobierno electo por los puertorriqueños, terminó el espejismo de gobierno propio que todavía quedaba en la mente de algunos.

En eso coinciden el historiador y comentarista político, Néstor Duprey, y el presidente del Colegio de Abogados, Alejandro Torres Rivera.

Miembros de la junta de control fiscal durante la octava pública reunión del ente. (Juan J. Rodríguez/CB)

“El viernes, por primera vez, de una manera fáctica, se materializó el despojo de lo poco que le quedaba a Puerto Rico de gobierno propio. Puerto Rico es gobernado por siete personas y una juez que no fueron electos por los puertorriqueños”, manifestó Duprey al analizar la nueva realidad política de la isla.

El historiador afirmó que “estamos viviendo un momento de regresión colonial” al afirmar que la actual situación nos retrotrae a los años del gobierno militar, cuando las decisiones importantes de la isla se tomaban desde la metrópolis.

“Esta situación implica además la quiebra de la clase política y social”, que en lugar de lograr mayores poderes políticos para la isla, ha logrado erosionar el poco que tenía.

El Gobierno queda ahora solo como ejecutor de un presupuesto impuesto por un ente no electo ni representativo de la sociedad puertorriqueña.

Para Torres Rivera, en términos reales, el estado de derecho no se trastoca pues, cuando el  Congreso aprobó la ley Promesa, creando con ella una junta fiscal con poderes omnímodos sobre Puerto Rico, lo hizo amparado en los poderes que le delega el Artículo IV, Sección 3 de la Constitución federal.

Legislar en tiempos de Promesa

“Promesa, tal como lo fueron antes la Ley Foraker, la Ley Jones, la Ley 447 y la Ley 600, son criaturas del Congreso disponiendo cómo se ejercería el poder plenario del Congreso sobre Puerto Rico”, sentenció el letrado.

“El Congreso al aprobar Promesa, al establecer una junta de control fiscal y concederle los poderes para determinar finalmente lo que entienda en torno al presupuesto de Puerto Rico, sigue ejerciendo sus poderes plenarios sobre la isla, aun cuando la facultad de la junta  para decidir finalmente lo que entienda, constituya una anulación de los poderes delegados bajo la Constitución del ELA de 1952”, añadió.

Torres Rivera destacó que la aprobación del presupuesto por parte de la junta no puede ser examinado al margen de los procesos judiciales ya iniciados ante la corte federal bajo el Título III de  la Ley Promesa.

“El resultado será una reducción sustancial del presupuesto de Puerto Rico con tres propósitos fundamentales: primero, el pago a los bonistas de las deudas contraídas; segundo, generar la capacidad de pago mediante reducciones multimillonarias destinadas a cubrir importantes servicios que recibe la población del país en áreas como educación, salud, universidad pública, infraestructura y desarrollo, por mencionar algunas a las que se suman reducciones en beneficios marginales y nómina de empleados públicos y afectación eventual en el pago de las pensiones a los jubilados; tercero, cuadrar por cuatro años consecutivos el presupuesto y que Puerto Rico eventualmente recupere su capacidad para tomar nuevamente dinero a préstamo a intereses razonables, ello con miras a que el país pueda asumir nuevamente la capacidad para emitir nueva deuda pública”, detalló.

[EDITORIAL] La nueva realidad

El resultado de esas acciones será el empobrecimiento cada vez mayor del puertorriqueño; un empleo en el sector público y privado cada vez más precario; y la continuación del éxodo de población joven hacia el exterior mientras la población que quede en la isla será cada vez más vieja.

Duprey enfatizó que las decisiones tomadas por la junta repercutirán más allá del Gobierno pues en la medida que se continúe deteriorando la economía, todos los sectores se verán afectados.

“Esto tiene que obligarnos a una reflexión del porqué hemos llegado aquí y cómo recuperar el gobierno propio para los puertorriqueños”, sentenció Duprey al afirmar que todos los sectores deben trabajar hacia la meta común de rescatar para el país el poder sobre sus instituciones y salir del tutelaje fiscal.

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2 Comments

  1. Harry Narvaez Munet

    6 de Julio de 2017 at 9:37 pm

    Primero que PR CUADRE SU BILLETERA $$$$ – ya despues podemos perder el tiempo hablando de politiqueria fantasiosa. Deuda es una cosa que NO tiene nada que ver con politica. JCF esta aqui precisamente por la actitud IRRESPONSABLE de los politicos. BUSINESS IS BUSINESS – bullshit politics can wait

    • Reynaldo Calzada

      7 de Julio de 2017 at 9:07 pm

      Muy d acuerdo.

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