20 de Junio de 2019

Auditores dudan sobre capacidad financiera de la UPR

Por el 15 de Enero de 2019

A dos semanas de la fecha límite incumplida, la Universidad de Puerto Rico (UPR) envió a la Middle States Commission on Higher Education (MSCHE) los estados financieros auditados del 2017 en los que la firma Ernst & Young indicó que existen dudas sobre la capacidad financiera de la institución académica en los próximos años.

El documento muestra un aumento en los activos de la UPR de $80 millones pero un aumento en los pasivos de $190 entre los años fiscales 2016 y 2017.

Los estados financieros auditados son parte de los documentos que la UPR tendrá que entregar a la agencia acreditadora el 25 de enero como parte del proceso de muestra de causa en el cual fue puesto al no entregar los estados financieros auditados después de su tercera prórroga.

Al no entregar los estados financieros se añadió el Requisito de Afiliación 14 referente al libre acceso de la Comisión a la información confiable y pertinente por lo que también tendrán que entregar un plan correctivo para atender la situación recurrente de los atrasos de estos documentos.

La MSCHE también está solicitando información sobre la planificación en general de la Universidad y el impacto de los recortes requeridos por el gobierno y la junta de control fiscal ya que la Comisión tiene dudas de la estabilidad financiera a largo plazo de la UPR.

Ernst & Young consigna dudas similares en su análisis de las finanzas de la Universidad ya que entiende que al la UPR depender tanto del fisco del gobierno central, los problemas fiscales del gobierno central se pueden traducir a falta de capacidad económica en la UPR. “Las dificultades financieras que experimenta el ELA, incluyendo la incertidumbre sobre su habilidad de poder cumplir sus obligaciones, levanta dudas sustanciales de la habilidad de la Universidad de continuar como una empresa solvente”, señaló el informe.

El documento también incluye las medidas contenidas en el plan fiscal certificado para la UPR pero Ernst & Young cuestionó la capacidad de la UPR para implementar estas medidas.

“No hay certeza que el Plan Fiscal Certificado de la Universidad (según revisado y enmendado) será totalmente implementado o si implementarlo finalmente va a proveer los resultados deseados. Todos estos planes y medidas, y la habilidad de la Universidad de reducir su déficit y alcanzar un presupuesto balanceado en años fiscales futuros depende en un número de factores y riesgos, algunos de los cuales no están totalmente dentro de su control”, detalló el análisis.

Por otro lado, para el final del año fiscal 2017 se indica que la UPR tenía $1.5 mil millones en activos, lo que representa un aumento de $80 millones y $2.92 mil millones en pasivos, aunque hubo un aumento de $190 millones con relación al 2016 no es el año más alto que se registra en la auditoría ya que en el 2015 la UPR tenía $3.1 mil millones en este renglón pero $1.47 mil millones en activos. En cuanto a la deuda la UPR tiene $427.1 millones en bonos de ingreso y $64.1 millones en bonos Afica.

La auditoría se adentra además en la división de los activos e indica que el 73 por ciento es efectivo o su equivalente, 11 por ciento es inversiones a corto plazo y un 15 por ciento de cuentas por cobrar. De esta última partida, provienen de aseguradoras médicas.

El documento culmina con algunas anotaciones de Ernst & Young sobre las deficiencias en el proceso de producción de los documentos necesarios para producir los estados financieros auditados.

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