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Banquera confía más negocios se beneficiarán en segunda ronda del Programa de Protección de Nómina federal

En momentos en los que el Congreso de Estados Unidos y el secretario del Tesoro Steven Mnuchin negocian un segundo paquete para el Programa de Protección de Nómina federal de $300 millones adicionales, la presidenta de la Asociación de Bancos de Puerto Rico, Zoimé Álvarez Rubio se mostró esperanzada en que, en una nueva ronda de ayudas se pueda impactar un mayor número de pequeñas y medianas empresas.

La banquera justificó el limitado alcance que tuvo la
primera etapa  del programa en la isla al
señalar solo cinco instituciones bancarias fueron certificadas por la
Administración de Pequeños Negocios (SBA) para otorgar estos préstamos.

“No nos podemos comparar con otras jurisdicciones aunque
tengan la misma población porque aquí nosotros tenemos solo cinco instituciones
certificadas para trabajar con estos préstamos de SBA”, indicó Álvarez Rubio al
detallar que entre los cinco bancos se otorgaron en Puerto Rico $700 millones
en préstamos a unos 2,800 negocios.

Álvarez Rubio enfatizó que para aprobar estos préstamos era
necesario verificar la documentación del solicitante, lo que también evitó que
más negocios se beneficiaran.

Para obtener el préstamo, los dueños de negocios debían presentar sus nóminas para el año 2019 y evidencia de la nómina pagada en enero y febrero de este año, además de validar el pago de seguro social de sus empleados y justificar en que utilizarían los fondos. Según el programa, el patrono podía utilizar el 75% del préstamo para gastos de nómina y otros gastos operacionales y el restante 25% en otros gastos de la empresa

No obstante, indicó que de aprobarse dinero adicional para este programa, aquellos clientes que estaban en el proceso de aprobación tendrían prioridad porque ya tendrían parte de los requisitos listos.

Además puntualizó que depende de cada banco si quiere seguir
todos los requisitos de SBA para así asegurarse de que el dinero prestado estará
garantizado por esa institución federal o asume el riesgo y es más laxo en los
requerimientos del préstamo.

“Todo depende del apetito de riesgo de cada banco”, dijo.

Afirmó que para cuando se apruebe la segunda vuelta de préstamos,
“las instituciones bancarías abrán hecho sus ajustes para ayudar una mayor cantidad
de los negocios”.

En esa misma línea sostuvo que las cooperativas deberían
poder participar en esa segunda parte del programa lo que implicaría un número mayor
de instituciones para atender los clientes locales.

El Programa de Protección de Nómina (PPP por sus siglas en
inglés) fue creado mediante la Ley de Ayuda, Alivio y Seguridad
Económica del Coronavirus
 (CARES) para que a través de préstamos
garantizados por la SBA se brindara apoyo financiero para pagar nómina y otros
gastos operacionales a los pequeños negocios afectados por la emergencia
COVID–19.

Este préstamo era particularmente beneficioso para las
empresas ya que si era utilizado para mantener la nómina actual y no se despedían
empleados, su repago podría ser condonado.

Sin embargo, un análisis realizado por el Centro para la
Nueva Economía (CNE), reveló que el programa estaba subfinanciado desde el inicio
pues los $349 mil millones presupuestados para este fin no sería suficientes
para atender las necesidades de los cerca de 30.2 millones de pequeños negocios
que hay en Estados Unidos.

A ese factor debe añadirse que en el caso de Puerto Rico, al
momento de la firmarse la ley, tomo tiempo para que los bancos locales establecieran
los protocolos para atender estas solicitudes, en parte debido a que estaban
trabajando de forma limitada por la orden de cierre y toque de queda impuesta
por el gobierno de Wanda Vázquez Garced.

 El análisis realizado por el CNE
indica que según los datos publicados
por la SBA, en Estados Unidos al 16 de abril de 2020, unos 4,975
prestamistas
 habían aprobado 1,661,367 préstamos para un
monto total de $ 342,277,999,103
. El monto promedio del préstamo fue de
$206,021. El setenta y cuatro por ciento de todos los préstamos aprobados por
conteo fueron por una cantidad de $150,000 o menos; mientras que
aproximadamente el 45% de los préstamos por cantidad excedieron un
$1,000,000. 

Según el grupo de analistas, más de la mitad del monto total de fondos destinados para este propósito lo utilizó el 4% de las empresas que fueron aprobadas para recibir la ayuda.