7 de Diciembre de 2022

Comisión de Juegos de Puerto Rico asegura que está lista para la Serie Hípica del Caribe

Por el 29 de Noviembre de 2021

(Thomas Breher/Pixabay)
(Thomas Breher/Pixabay)

La Comisión de Juegos de Puerto Rico, que por primera vez tiene bajo su sombrilla la Serie Hípica del Caribe, desplegará “todos los recursos del organismo a favor de este evento cumbre del hipismo regional”, que se realizará en el Hipódromo Camarero, con la participación de cinco países hermanos.

“La Comisión y Camarero realizaron el mejor de los esfuerzos para lograr que Puerto Rico fuera la sede del evento, lo que no sucedía desde el año 2016”, explicó Orlando Rivera, director ejecutivo de la Comisión de Juegos, entidad creada por virtud de la Ley Núm. 81 de 2019 con la jurisdicción para supervisar y fiscalizar la actividad hípica, y por primera ocasión este año, la serie que estará en el ojo público del Caribe, por la competencia de los jinetes estrellas y los mejores “purasangres” de la zona.  

Para la celebración el 4 y 5 de diciembre de la fiesta deportiva bajo su nuevo marco legal, la Comisión tendrá a su cargo la supervisión de todas facetas de la serie y del recurso humano. Entre ellos, tres jueces de pista; un juez de salida que tiene a su cargo 17 palafreneros; tres jueces de llegada; un juez identificador; un juez de ensilladero y dos ayudantes; un juez de reclamo; el jurado hípico, de tres miembros y tres empleados adscritos a la secretaría de carreras.

Además, velará por el desempeño de unos 80 nuevos mozos de cuadra, los cuales fueron legalmente acreditados por la Comisión, por iniciativa de Rivera, con licencias para asistir en el cuidado de los equinos junto con los entrenadores. Todos los jinetes y entrenadores cuentan con las licencias que confiere la Comisión. Mientras, en el área de las apuestas, que Rivera estima que puede ascender a $1 millón por día, se asignarán tres inspectores. Todo el personal estará supervisado, por primera vez, por un director del Negociado del Deporte Hípico.  

“Ganarse y mantener la confianza del apostador hípico es indispensable. Esto depende, en gran medida, del trabajo que realizamos para asegurar la transparencia y la pureza de los procesos y el disfrute de todos”, dijo Rivera. En cuanto al trato a los ejemplares, el funcionario dijo que “velarán por el seguimiento de las reglas sobre medicación de los caballos y otros controles de seguridad en las pistas.” Para ello, contarán con “cuatro veterinarios, siete tomadores de muestras y una licenciada en química que se encargará de la primera revisión de las muestras.”  

La comisión además se encargá, con la colaboración del Departamento de Salud, de velar por uso de mascarillas, y que los asistentes al evento, incluso los que provienen del exterior, presenten pruebas de vacunación. “Puerto Rico es una isla con una gran afición por el deporte. El hipismo es una de las actividades deportivas que mantiene altos niveles de popularidad. Esto, a su vez, tiene una incidencia directa en el aspecto económico, mediante la generación cerca de 8,000 empleos directos e indirectos, y el cobro de contribuciones. Es por ello que nuestra participación en el Clásico del Caribe está dirigida, no solo a fortalecer la actividad hípica, sino a proteger la inversión del público y de los componentes de la industria”, declaró Rivera.  

El funcionario afirmó que la celebración de Serie Hípica del Caribe redundará en una buena promoción de la isla. “Puerto Rico es la jurisdicción de los Estados Unidos donde se puede hacer este tipo de actividad masiva con la seguridad de tener un porcentaje alto de personas vacunadas. Estamos preparados para recibir cerca de 20,000 personas el primer día, y unas 30,000 el segundo día de las carreras, y hacer que tengan una experiencia de primer orden”, dijo.

El director de la Comisión de Juegos destacó que “la entidad se enfocará en educar sobre la importancia del hipismo, como deporte, entretenimiento y actividad económica, para la isla. El impacto económico de la industria puede llegar a los $150 millones al año, al considerar las apuestas.”

Rivera indicó que “la actividad hípica se beneficia de las aportaciones que hacen las agencias gubernamentales. Para la Serie del Caribe, el Gobierno destinó $500,000 en aras de hacer que los premios de las seis carreras sean altamente atractivos. Por otro lado, la formación de jinetes de excelencia, como los hermanos José Luis e Irad Ortíz, Jr., y John Velázquez, está a cargo de la escuela vocacional hípica Agustín Mercado Reverón, que opera también bajo la sombrilla de la Comisión de Juegos. Sumado a ello, el Departamento de Desarrollo Económico y Comercio aprobó $20,000 en becas para los estudiantes, lo que ha permitido que se graduen 20 jinetes.”

“Todos los juegos son una actividad económica y queremos que todo el mundo se beneficie de ello. Trabajamos para que las carreras del Clásico del Caribe y las otras que se realizan regularmente sean un atractivo para el turismo y un entretenimiento para público. En ese sentido la Comisión de Juegos es un facilitador del desarrollo económico”, dijo Rivera.

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