31 de Octubre de 2020

Consejo de Cambio Climático ratifica preocupación ante subestimación de impactos actuales

Por el 12 de Octubre de 2020

(Captura de pantalla de pr-ccc.org)
(Captura de pantalla de pr-ccc.org)

El Consejo de Cambio Climático de Puerto Rico (PRCCC, por sus siglas en inglés) ratificó su preocupación ante la subestimación de los diversos, serios y evidentes impactos actuales y potenciales de los cambios en las condiciones climáticas y oceánicas a nivel global y local. 

Asimismo, indicó mediante comunicado de prensa que “estos impactos ya se manifiestan en nuestras áreas urbanas, comunidades, infraestructura, recursos naturales y muy especialmente, en nuestras costas […]”

“No se deben permitir consultas de ubicación en las reservas naturales y agrícolas, o cualquier área natural protegida. Las reservas naturales son áreas que por sus características físicas, ecológicas, geográficas y por el valor social de los recursos naturales existentes en ellas, ameritan su conservación, preservación o restauración a su condición natural (según definidas en el Tomo XII, Glosario de Planificación). Sería incompatible la aprobación de usos no ministeriales en estas áreas que deben ser protegidas con criterios de conservación y preservación, o para uso agrícola, según corresponda […]”, dijo el consejo en declaraciones escritas.

“Permitir usos no ministeriales por vía de consultas de ubicación conllevaría reducir la disponibilidad de suelos de valor agrícola en momentos en que se hace evidente la necesidad vital de fomentar la seguridad alimentaria en Puerto Rico, ante los impactos y reducción en la producción agrícola de otros países debido al cambio climático. Es por esta misma razón que tampoco debe permitirse el desarrollo de proyectos de carácter industrial para la generación de energía eléctrica en reservas agrícolas, tales como parques para la generación de electricidad a base de placas fotovoltaicas, como tampoco a base de la generación eólica. En ambas instancias se inutilizan suelos cuya prioridad debe estar dirigida a la producción agrícola. La generación de energía a base de fuentes renovables es necesaria y urgente en Puerto Rico, pero existen otras áreas más apropiadas para su ubicación […]”, añadió.

Con relación a aquellas áreas clasificadas como suelos rústicos en los municipios circundantes a “El Yunque” [ej. Reserva Natural Corredor Ecológico del Noreste, Reserva Natural Río Espíritu Santo, Reserva Natural Las Cabezas de San Juan, Bosque Estatal de Ceiba, Area Natural Protegida Medio Mundo y Daguao], estudios llevados a cabo por el Instituto Internacional de Dasonomía Tropical, adscrito al Servicio Forestal Federal, han documentado cómo la urbanización en la periferia de “El Yunque” ha tenido efectos negativos sobre el bosque, impactando negativamente los sistemas hidrológicos. Esto, incluye modificar las condiciones micro climáticas responsables, en parte, de generar lluvia orográfica, y como resultado, del flujo resultante en los ríos que sirven de fuente de abasto de agua para decenas de miles de personas en el Noreste y la Zona Metropolitana de San Juan, asociados a los embalses del Río Fajardo, Río Blanco, Carraízo, entre varias tomas de agua (ej. Río Espíritu Santo, Río Canóvanas, entre otros).

El consejo mencionó que esta situación cobra más relevancia aun ante las tendencias y proyecciones hacia una disminución en la lluvia promedio anual sobre Puerto Rico y el resto del Caribe como consecuencia del cambio climático. Por lo tanto, recomendó eliminar por completo del reglamento propuesto el que se permita el mecanismo de consulta de ubicación en cualquier terreno designado como un área natural protegida (ej. reserva natural, refugio de vida silvestre, bosque estatal, corredor ecológico, reserva agrícola) […].

“Según se indicó anteriormente, el tiempo ofrecido no ha sido suficiente para evaluar detalladamente los distritos de calificación contenidos en el Tomo VI del Reglamento Conjunto. Un examen somero apunta a que los mismos no son adecuados para atender la realidad física de Puerto Rico y los retos del cambio climático. A manera de ejemplo, no existen distritos de calificación apropiados para atender las particularidades de las áreas de riesgo en los terrenos costeros, urbanos y rurales de Puerto Rico. Tampoco para áreas ambientalmente sensitivas como la zona del carso cuya geología, entre otras características, le mereció una planificación detallada la cual aparenta quedar sin efecto con la aprobación de dicho reglamento [Plan y Reglamento del Area de Planificación Especial del Carso]. Al ponerse en práctica, vemos menos distritos de calificación, lo que no necesariamente resultará en la planificación adecuada de los terrenos […]”, expresó el consejo.

“Finalmente, nos reiteramos en nuestra solicitud de extensión de tiempo para someter comentarios al RC 2020 propuesto. Respetuosamente recomendamos que se detenga el proceso de adopción del Reglamento y que se constituyan grupos de trabajo por tomo y por tema para su revisión, toda vez que se trata de un instrumento vital para el futuro de Puerto Rico”, agregó.

image_print