Empresa cialeña destaca en el mercado agrícola con exclusivas lechugas

¿Cómo un ingeniero químico especializado en la industria farmacéutica llega a convertirse en uno de los principales productores de lechuga hidropónicas en Puerto Rico? Al preguntarle, Sigfrido Fernández, copropietario de F&F Hydroponics en Ciales, cándidamente responde que se ha sido debido a una cadena de eventos fortuitos. Sin embargo, asegura, sin que quepa la menor duda, de que no se arrepiente de tan abrupto salto.

Y es que la historia de éxito de este empresario comenzó como la de muchos otros puertorriqueños que, frente a los cambios en el ámbito laboral han tenido que buscar nuevas formas de ganarse la vida.

“Trabajé muchos años en el área de construcción en las farmacéuticas entonces en un momento dado, viendo que la cosa estaba en declive, pensé que había que buscar otras alternativas. Me encuentro con mi ahora socio, Antonio Fahed, y de broma le digo que me iba a tener que contratar para recoger lechugas en su cultivo hidropónico, él tenía una operación pequeña, entonces me dijo que me presta un pedazo del terreno y nos asociamos, así comenzó todo y no me arrepiento en lo absoluto”, recordó Fernández.

Vivero Lechuga Salanova 2

F&F Hydroponics es una empresa netamente puertorriqueña ubicada en las motañas del municipio de Ciales que comenzó operaciones en julio de 2013. (Suministrada)

Según explicó, la meta del dúo era crear un producto de alta calidad para competir con los productos importados, no así con la producción local de lechuga del país. Por ello, se concentraron en la búsqueda de una alternativa para desarrollar a través del cultivo hidropónico.

“Cuando comenzamos como socios en este proyecto hace tres años nuestro objetivo era tratar de producir una lechuga para competir en el mercado de Puerto Rico, para tratar de sustituir las importaciones, pensando en que si nosotros hacemos un producto de calidad, bien empacado y con la frescura de los productos de aquí, pues teníamos bastante oportunidad de entrar a ese mercado y competir en buena lid en vez de competir con el mercado local de la lechuga del país, decidimos hacer una lechuga, que aunque también iba a ser del país, que compitiera con la lechuga americana”, dijo.

El producto importado permanece días o semanas en tráfico luego de su cosecha y antes de llegar a la mesa del consumidor, pierden no solo su atractivo, sino también su valor nutricional.

La oportunidad apareció al identificar la cepa de lechuga salanova, originaria de Holanda. Este tipo de lechuga hoy por hoy es exclusiva de la empresa en Puerto Rico. “Esta es una lechuga nueva en el sentido que empezó en el mercado de los Estados Unidos apenas hace cuatro años. Nosotros nos enteramos de esta variedad y decidimos investigar si podíamos producirla bien aquí. Una vez nosotros vimos que podíamos, que teníamos los elementos, y con el entrenamiento de la compañía que nos proveyó la semilla, comenzamos a trabajarla”, recordó.

Esta lechuga, explicó Fernández dura más que la lechuga tradicional. “Otro atractivo es que son muchas hojitas pequeñas. Como 100 por cabeza, entonces esa lechuga con un solo corte en el corazón de la lechuga, se desprenden todas esas hojitas, y quedan listas para una ensalada o lo que quieras hacer. Le llaman en Europa la lechuga conveniente”, indicó.

Convergencia empresarial destaca retos de producir en Puerto Rico

Fernández aseguró que la reacción del público ante el producto ha sido excelente. Hecho que adjudica al incremento en la preocupación de los consumidores por alimentarse correctamente, así como por el deseo de apoyar la producción local ya que esta genera economía para el país.

Según indicó, al momento de comenzar la sociedad hace tres años, la producción estaba estimada en unas 1000 cabezas de lechuga semanales. Hoy se producen 14,000 semanales y se están realizando mejoras a la infraestructura de la empresa que esperan ayude a producir 24,000 cabezas de lechuga semanales. La empresa genera 12 empleos directos que deben duplicarse cuando termine la expansión.

“Es interesante porque son personas locales de aquí de Ciales, y esto influye de alguna manera en su calidad de vida. Por ejemplo, uno de nuestros supervisores vivía en un residencial, luego poco a poco consiguió rentar una casa para su familia, ahora está ahorrando para ver si puede comprarla, así que esa parte de devolverle a la comunidad es estimulante para nosotros”, aseguró.

F&F Hydroponics es una empresa netamente puertorriqueña ubicada en las motañas del municipio de Ciales que comenzó operaciones en julio de 2013 y que expandió su producción en 2016 con la creación de nuevos viveros que incrementaron la producción a un 35% adicional.

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