23 de Mayo de 2019

‘Esa Promesa viene con tostones’

Por el 16 de Junio de 2016

Usted sabe que el presidente de los Estados Unidos tiene un interés personal en un problema, en este caso la crisis de la deuda de Puerto Rico, cuando usa su discurso semanal para recalcar la necesidad de una reestructuración ordenada de la deuda de Puerto Rico. Es una experiencia desagradable, sin embargo, que el presidente Obama recurrió a la misma retórica inflamatoria empleada por los asesores de reestructuración de la administración del gobernador Alejandro García Padilla. En términos muy claros, Obama le dijo a los millones de personas que “Puerto Rico sigue enfrentando a una crisis económica paralizante —las escuelas están cerrando, se está cortando la energía eléctrica en hogares y hospitales, los maestros tienen que elegir entre encender las luces o encender las computadoras, los médicos no obtienen medicamentos para darle tratamiento a los recién nacidos a menos que paguen en efectivo y, en este momento, Puerto Rico dedica un tercio de sus ingresos fiscales al pago de la deuda”.

(iStock)

El discurso del presidente lee más como una página de la serie The Walking Dead que una representación verdadera de la crisis de Puerto Rico. No se está cortando la electricidad en los hogares y la electrcidad que se cortó en un hospital en particular fue por falta de pago en sus facturas de energía eléctrica. La mayoría de los profesores no tiene que elegir entre encender las luces o encender sus computadoras. La mayoría de los médicos que conocemos no tiene que pagar por sus medicamentos en efectivo para poder darle tratamiento a los recién nacidos. Y algunos analistas de Wall Street sostienen que Puerto Rico está gastando más bien cerca de un 12.5% de sus ingresos fiscales en pagar la deuda.

Sí, estamos en una depresión —la economía de Puerto Rico ha estado sufriendo una caída económica por una década que se remonta a la eliminación progresiva de 10 años de la Sección 936 del Código de Rentas Internas. Esa exención contributiva fue designada por una mayoría republicana para ser eliminada como parte de la cruzada del entonces portavoz de la Cámara de Representantes Newt Gingrich en contra del mantengo corporativo. Aunque algunos observadores apuntan a la insuficiencia en la creación de empleos bajo la Sección 936, nadie puede negar que la desaparición del incentivo contributivo le costó a Puerto Rico miles de empleos y capital —más del 40% del dinero en los bancos de Puerto Rico estaba en fondos de la Sección 936.

Durante la década perdida de Puerto Rico —que comenzó en 2006— más de 12,000 empresas han cerrado y se han perdido más de 300,000 empleos. En total, más de 250,000 profesionales se han ido de Puerto Rico en busca de trabajo. Solo en 2015 unos 52,000 profesionales migraron a los Estados Unidos y el empleo en la isla se redujo a 989,000 personas —un nivel de empleo visto por última vez en 1986. Sí, Puerto Rico está en mal estado, pero a nadie le ayuda exagerar la crisis con retórica zombificada.

AP / Susan Walsh)

(AP / Susan Walsh)

Al promover PROMESA, Obama tiene previsto concederle a Puerto Rico un camino a la reestructuración ordenada de la deuda que ayudará a la isla a salir de esta crisis. En el proceso, Puerto Rico se verá obligado a establecer presupuestos estructuralmente equilibrados con la supervisión de una junta compuesta por siete miembros no elegidos democráticamente por el pueblo. Eso es triste porque tenemos los medios para equilibrar los presupuestos, pero nuestros propios legisladores en el capitolio y nuestros gobernadores en La Fortaleza han empleado el auto-engaño durante décadas, llevándonos a este desastre.

La junta de PROMESA no es la única respuesta. Si el presidente Obama realmente quisiera ayudar a Puerto Rico, impulsaría los mecanismos que están disponibles en este momento. Por ejemplo, el Tesoro de los Estados Unidos podría entrar en un acuerdo de compra de capital. Ese mecanismo, que se ha utilizado en el pasado, en esencia permite que el Tesoro compre notas que tienen vencimientos a corto plazo, lo que le proporcionaría Puerto Rico liquidez sumamente necesaria —sin ningún interés, sin ningún corredor implicado y Puerto Rico podría pagar las notas en 30 años si fuese necesario. También están las disposiciones en una medida presentada por el senador de Vermont Bernie Sanders que destinarían unos $10.8 mil millones para la reparación de la infraestructura, lo cual podría dar paso a la creación de unos 140,000 empleos. Esto es exactamente lo que necesita Puerto Rico: una gran creación de empleos para asegurarse de que esta economía paralizada se ponga nuevamente en pie.

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