24 de Abril de 2019

Firme La Casa del Libro

Por el 19 de Agosto de 2017

La Casa del Libro, localizada en el callejón del Santo Cristo en el Viejo San Juan, es una reliquia de la cultura puertorriqueña, reconocida y valorada a nivel mundial.

Institución sin fines de lucro de poco más de medio siglo de existencia, recientemente fue privada de donativos legislativos, mas sigue fiel a su cruzada sociocultural porque, cuando cierran las puertas de La Fortaleza y el Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP), es la anfitriona que da la cara al turismo local e internacional que llega a la ciudad amurallada.

“Cerrar no es una opción. Necesitamos estar aquí para que el público entre, se reconecte y ofrecer una vía más a la comunidad para pensar en otras cosas que no sea la crisis”, afirmó la directora Karen Kana-Cruz. (Suministrada)

Incluso, con entusiasmo inagotable, continúan con los talleres artesanales “El Libro te invita”; con la venta de obras de la literatura puertorriqueña, como la poesía de Julia de Burgos; carteles que son muy solicitados por los visitantes del exterior y exposiciones como “Grabados para Anjelamaría”, basada en las xilografías de Martín García Rivera comisionadas por el Instituto de Cultura Puertorriqueña para el Cuaderno 19 y que estará en cartelera hasta el 26 de agosto.

“Hemos seguido trabajando. No es que no nos haga falta el dinero. Es necesario. Los fondos especiales de la Legislatura estaban asignados a operación. ¿Cómo lo afrontamos? Trabajando, seguimos dando la cara y seguimos aquí, hasta que podamos. Claro está, estamos tocando puertas y continuamente preparando propuestas y nos asistimos un poco de lo que es la autogestión”, dijo la directora Karen Cana-Cruz al reiterar su agradecimiento al Banco Popular, Goya de Puerto Rico, la Fundación Ángel Ramos y la Fundación AARP, que a través de un programa federal, según explica, ha provisto personas mayores de 55 años que adiestran y reincorporan a la vida laboral.

“Cerrar no es una opción. Necesitamos estar aquí para que el público entre, se reconecte y ofrecer una vía más a la comunidad para pensar en otras cosas que no sea la crisis”, afirmó.

Irónicamente, el Museo La Casa del Libro, que opera con solo tres empleados y la ayuda de voluntarios, fue reconocido recientemente con el galardón Expert’s Choice Award, conferido por la entidad periodística y literaria TripExpert.

“Estamos muy orgullosos por el premio que de incógnito recibimos porque posiblemente fuimos visitados a la sede, cuando estuvimos en el Callejón de la Capilla. Lo estamos celebrando, a pesar de que hemos pasado por tres mudanzas y no tenemos la colección completa. Es un premio a nuestra resiliencia”, sostuvo.

Sin descartar la digitalización de la colección de más de 11,000 ejemplares, la prioridad eventualmente será su organización, que urge, luego de su reciente llegada al número 255 de la Calle del Santo Cristo, a pasos del Restaurante La Danza, esquina Calle Fortaleza.

La sala de exposición de los libros históricos es restaurada para que pronto pueda albergar la colección principal que durante la pasada década ha sido custodiada por el Banco Popular.

“A pesar de que los libros antiguos requieren un custodio, ya que por su rareza o antigüedad solo una persona con preparación debe manejarlos, la colección de libros sobre Historia del Arte y libros sobre las artes del libro, que datan del siglo 18 hasta nuestros días, y otras colecciones como los carteles, sí están disponibles para el público general”, explicó Cana-Cruz.

Libros raros y antiguos, en manuscritos previos al siglo XV y a los albores de la imprenta de Gutenberg hasta nuestros días, son preservados en La Casa del Libro con meticulosidad.

La diversidad de temas abarca desde los decretos de los Reyes de España, Fernando e Isabel; diarios del segundo viaje de Cristóbal Colón a las Antillas; textos sobre medicina, plantas y animales, y biblias antiguas que se atesoran en su colección.

Su accesibilidad como recurso de investigación y su valor para el intercambio de información confirman la trascendencia cultural de esta institución, fundada en 1955 por el bibliófilo norteamericano Elmer Adler, a invitación del entonces director de Fomento Económico, Teodoro Moscoso, para revitalizar la industria de la imprenta en Puerto Rico.

“Hemos colaborado con la Universidad de Copenhagen y otras en España. La Casa del Libro ha sido una influencia directa en el trabajo de artistas plásticos y gráficos de Puerto Rico que estudiaron los libros y obras de la colección para nutrir y desarrollar su obra, entre ellos puedo mencionar a Lorenzo Homar, Rafael Tufiño, Antonio Martorell, Jack e Irene Delano, Consuelo Gotay, Orlando Salgado y Martín García”, señaló.

La Casa del Libro abre sus puertas de martes a sábado, de 11:00 de la mañana a 5:00 de la tarde. Para coordinar visitas o para obtener información adicional sobre la lectura de cuentos para niños y el calendario de charlas, conversatorios y talleres para la comunidad debe acceder su muro en Facebook o comunicarse al 787-723-0354.

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