8 de Julio de 2020

Gobierno debe repagar la “inversión” que hicieron líneas de crucero en el muelle de San Juan

Por el 28 de Febrero de 2020

El Gobierno de Puerto Rico alegó este viernes que ha tenido que repagar con intereses la construcción que realizaron las compañías de crucero Royal Caribbean y Carnival Cruise Line en los muelles que utilizan en la Bahía de San Juan.

En una presentación a la prensa el director de las Autoridad para las Alianzas Público Privadas, Fermín Fontanés y el director de la Autoridad de los Puertos, Joel Pizá, señalaron que el planteamiento de las empresas en las pasadas semanas, en el sentido de que ellos habían invertido sobre $200 millones en los muelles de San Juan, no era correcta.

De acuerdo con el gobierno, el acuerdo que tienen con Carnival Cruise Line es por 20 años y como parte del mismo la empresa mejoró las condiciones de las áreas donde se reciben a los pasajeros y los adecuaron para recibir sus barcos. Por esos arreglos Carnival pagó $13.5 millones que el gobierno ha tenido que ir pagando con una tasa de interés de 7%, que representó el pago de $12.6 millones adicionales. En total el Gobierno de Puerto Rico terminará pagando $26.1 millones por las mejoras al muelle 4 que utiliza Carnival.

De acuerdo con el registro de contratos de la Oficina del Contralor, Carnival Corporation tiene dos contratos firmados en junio del 2001, con vencimiento en 2021, para utilizar el muelle 4 de forma preferente. Ambos contratos suman $10.5 millones. Las compañías de crucero además reciben descuentos en las tarifas por pasajeros que viajan en sus embarcaciones.

En el caso de Royal Caribbean, según el gobierno, firmó un contrato para el uso de los muelles Panamericano I y II por 25 años que incluía $16.6 millones en obras de mejoras a la estructura que el gobierno debía repagar con un interés de 7%, para un pago total de $30.1 millones.

En la Oficina del Contralor aparecen dos contratos por arredamiento de instalaciones con Royal Caribbean. El primero inició en abril del 2002 y termina en diciembre del 2027. El segundo firmado en febrero del 2003 se extiende hasta enero del 2029.

Fontanés  explicó que estas empresas nunca llegaron a presentar una propuesta para operar, reconstruir y manejar los muelles turísticos de San Juan porque fueron descalificadas temprano en el proceso por no cumplir con los requisitos solicitados por el gobierno.

Sostuvo que los abogados de Royal Caribbean incluso solicitaron ver su expediente tras la descalificación en busca que de fundamentos para impugnar el proceso y determinaron no impugnar al no encontrar bases para ello.

“Permitir que compañías que no fueron favorecidas presenten una oferta nueva fuera del proceso de P3 es un precedente que no queremos fomentar. Permitir que empresas, porque son poderosas y tienen mollero, intervengan en el proceso es  lo que siempre se ha criticado”, dijo Fontanés.

Por su parte, el director de Puertos, Pizá, dijo que si Royal Caribbean y Carnival interesan invertir en la isla, Puertos está abierto a evaluar propuestas para desarrollar los muelles de Ceiba y Ponce.

Al cuestionarle sobre la posibilidad de que reduzcan sus operaciones en Puerto Rico, Fontanés indicó que sus contratos preferenciales se honrarán como están estipulados (Carnival hasta el 2021 y Royal Caribbean hasta el 2027). “Yo no veo ninguna razón por la que estas líneas de crucero se quieran ir de Puerto Rico”, dijo Fontanés. Nos obstante sentenció que si reducen su operación como han anticipado, le corresponde al operador seleccionado atraer nuevas líneas y aumentar la cantidad de pasajeros que llegan a San Juan.

Fontanés indicó que el proceso de negociación debe finalizar en el próximo mes y medio y debe incluir un monto inicial que aún no está definido, un compromiso de inversión mínima en infraestructura de $250 millones y pagos subsiguientes de acuerdo a los ingresos que vaya produciendo la operación.

La meta, dijo el funcionario es que acondicionar los muelles para recibir y ser puerto de base de la nueva generación de barcos que está en estos momentos en construcción, sobre todo aquellos de líneas de crucero más pequeñas pero de lujo.  

“Nuestro interés es establecer un régimen de espacio abierto para generar la competencia entre las líneas de crucero por el espacio del muelle. Queremos vender a Puerto Rico como destino para que los turistas quieran venir aquí y atraer cruceristas de mayor poder adquisitivo y que se queden más tiempo en la isla”, dijo el funcionario.

La expectativa es que luego de que se otorgue la consesión de los muelles, la cantidad de pasajeros que llega a la isla aumente en 3.5%. Se estima que el impacto en 30 años de la operación sea de unos $20,000 millones.

De otra parte, Pizá indicó que el contrato que se negocia con el proponente preferido – que según fuentes es Global Ports Holdings, empresa que presentó la propuesta no solicitada en la que se basó esta APP – no estipula que el consesionario asuma parte o toda la deuda de Puertos.

Pizá consignó que contrario a lo que ocurrió con la APP del aeropuerto, cuyo contrato estipulaba la parte del pago que correspondía a amortizar la deuda, en esta ocasión la empresa ganadora deberá pagar un cantidad inicial a Puertos, y luego la agencia determinará como utiliza el dinero recibido.

“El pago inicial no responde a la necesidad de pagar la deuda. Ese pago inicial será competitivo. Pero de mi parte, pagar la deuda es una prioridad”, sentenció Pizá.

Las obligaciones de Puertos incluyen el pago a los bonistas, deudas con la Federal Aviation Agency (por haber utilizado terreno del aeropuerto de Isla Grande para la construcción del muelle Panamericano sin autorización federal) y los pagos de Pay-Go para el retiro de los empleados de la agencia. Un preacuerdo de restructuración de deuda está ya en proceso ante la juez que atiende la quiebra de Puerto Rico.

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