16 de Julio de 2019

Inspectores de casinos no fiscalizarán las tragamonedas del aeropuerto

Por el 16 de Septiembre de 2016

A pesar que tan reciente como en julio de 2009, el casino del hotel Best Western en el Aeropuerto Luis Muñoz Marín cerró sus puertas al público por mermas sustanciales de ingresos en sus seis mesas de juegos de azar y 180 tragamonedas – según indicó en aquel momento la Compañía de Turismo de Puerto Rico (CTPR)- el subdirector de la CTPR insistió hoy en que el proyecto de instalación de 200 tragamonedas en el aeropuerto es uno que atraerá dinero nuevo al fisco.

Así lo expresó hoy Luis Daniel Muñiz durante una conferencia de prensa realizada en el Terminal A del aeropuerto, donde se inauguró la primera fase del proyecto.

“El cierre de la operación del casino del aeropuerto tiene otras consideraciones que no necesariamente estamos hoy aquí para discutirlas, pero van mucho más allá del asunto de cuántos clientes tenían o no. Lo que tiene que ver con estas máquinas en específico lo hicimos con un estudio de Spectrum Gaming. Lo importante aquí es que, a diferencia de ese casino, que dependía del público ‘walk in’, que básicamente es local, ahora la única manera de que puedas venir a jugar al aeropuerto, es que tengas un pasaje porque vas a salir fuera de Puerto Rico”, indicó Muñiz.

“La operación es llevada a cabo por CTPR y el modelo que se está utilizando es uno que utilizan muchos de los hoteles en Puerto Rico donde, en lugar de comprar las máquinas, el privado provee las máquinas y es el privado quien corre básicamente con ese riesgo porque, de lo contrario, la CTPR tendría que comprar las máquinas y darles mantenimiento”, añadió el funcionario.

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Por su parte, Andy Viera, director de la División de Juegos de Azar de la CTPR, insistió en que las 200 máquinas tragamonedas en el LMM no funcionarán como un casino.

“Esto no es una operación de casino regular, es un grupo de máquinas ubicadas en un espacio abierto en el terminal. Es la División de Juegos de Azar, no un operador, quien está corriendo la operación, en otras palabras, nosotros ya por ser parte de la CTPR y ser quienes regulamos el juego, pues somos los que regulamos esta operación”, indicó Viera.

El director de Juegos de Azar explicó que, aunque no se utilizará el mecanismo de inspectores de casino de la División para fiscalizar las tragamonedas como estipula el Reglamento de Juegos de Azar de la CTPR, esta operación no viola ese estatuto al estar amparada en el Reglamento 8788, creado específicamente para este propósito.

  • (Juan J. Rodríguez/CB)

“Hay dos reglamentos, el que regula la operación de juegos de azar en los casinos, que es el 8640, y el que recientemente fue aprobado, que es el 8788, tanto por la Junta de Directores como por el Departamento de Estado, que regula la operación de las tragamonedas en los aeropuertos y los muelles turísticos. Así que son dos cosas diferentes”, explicó.

Durante la conferencia, los funcionarios establecieron que se invirtieron aproximadamente $125,000 por concepto de instalación del sistema de transmisión y datos de las maquinas así como por su instalación. Además, se informó que los acuerdos contractuales asumidos con las compañías Aerostar –quienes administran las instalaciones del LMM- y con la compañía Aristocrat –suplidoras de las máquinas- son a manera de concesión y se pagarán a razón de 28% del recaudo neto para la primera y un 30% para la segunda.

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A pesar de lo anterior, en los archivos de la Oficina del Contralor de Puerto Rico aparecen seis contratos asumidos con Aerostar que ascienden a $1.9 millones.

El primero de estos contratos muestra que el 30 de junio de este año se realizó una transferencia de fondos de $100,000 por concepto de “otros fondos”.

Asimismo, fechado al 17 de octubre de 2015, se realizó una compra, venta o alquiler de inmuebles locales por la cantidad de $650,340. Otros cuatro contratos por el mismo concepto, dos de estos fechados al 13 de mayo de 2016, otro al primero de julio y 11 de mayo del mismo año, muestran gastos ascendentes a $122,551.98, $1, 200,000 y $14,400, respectivamente.

Además, y a pesar de que la directora ejecutiva de la CTPR aseguró que el contrato con la compañía Aristocrat se encuentra disponible públicamente en la base de datos de la Oficina del Contralor, al realizar una búsqueda de contratos asumidos por la CTPR entre 2015 y 2016, no se hace referencia a ningún contrato con una compañía con ese nombre.

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