17 de Octubre de 2021

Organizaciones reclaman al NEPR denegar aumento solicitado por LUMA en la tarifa eléctrica

Por el 24 de Septiembre de 2021

Las organizaciones que apoyan la propuesta “Queremos Sol” radicaron ante el Negociado de Energía de Puerto Rico (NEPR) una solicitud para que el ente regulador deniegue de inmediato la petición de aumento en la tarifa presentada por LUMA Energy y para que lleve a cabo una investigación más amplia, incluyendo vistas públicas.

Queremos Sol es una coalición de organizaciones comunitarias, ambientales y sindicales agrupadas para la transformación del modelo energético de Puerto Rico hacia la energía renovable.

“Un aumento en la tarifa de 2.5 centavos por kWh va a tener un impacto grande en la gente que ya ha estado sufriendo este verano el embate de LUMA con apagones constantes, fluctuaciones de voltaje y un pésimo servicio al cliente”, dijo Myrna Conty, coordinadora de la Coalición de Organizaciones Anti-Incineración y parte de Queremos Sol. “El Negociado debe llevar al cabo vistas públicas y prestar atención a las necesidades y el sentir del pueblo”, añadió Conty.

En la vista técnica del Negociado celebrada el 22 de septiembre, los representantes de LUMA plantearon que la causa más significativa del propuesto aumento tarifario era las averías de varias plantas de generación, lo que provocaron la utilización de unidades menos eficientes y más costosos. Mencionaron que la unidad 6 de Costa Sur, una de las más baratas del sistema, probablemente vaya a estar fuera del servicio hasta diciembre o enero. Lo que no se discutió en esta vista es si las acciones o la negligencia de LUMA han contribuido a algunas de estas averías.

“Entendemos que la salida de Costa Sur 6 fue a causa de vibraciones tras una avería en una línea de transmisión el 22 de agosto. La ausencia de esos 400 MW hasta diciembre o enero va a tener un impacto significativo en el costo total del sistema, lo que estimamos entre $15 y $20 millones de dólares”, dijo Agustin Irizarry, catedrático de ingeniería eléctrica del Recinto Universitario de Mayagüez y colaborador de Queremos Sol.

Irizarry añadió que “la experiencia con LUMA en los pasados meses ha confirmado que no tienen la fuerza laboral capacitada y experimentada para operar bien el sistema de transmisión y distribución. Reclamamos al Negociado que investigue si la avería de Costa Sur 6, y cualquier otra unidad, fue a causa de negligencia o pobre manejo de LUMA. De ser así, LUMA debe ser responsable por esos costos. Esto se tiene que investigar y aclarar antes de considerar el aumento a los clientes”.

También surgió durante la vista del 22 de septiembre, que LUMA pretende que los clientes paguen por el incumplimiento de contrato de New Fortress Energy, empresa que ha estado en la mirilla de la Federal Energy Regulatory Commission por construir y operar un terminal de gas en San Juan sin los debidos permisos, y que cuenta con un contrato multimillonario para suplido de combustible a las Unidades 5 y 6 de San Juan. Según trascendió en la vista, New Fortress enfrentó problemas con el suplido de combustible y tuvo que utilizar un combustible más costoso. Según la Sección 9.1 del contrato entre New Fortress y la AEE, es New Fortress la responsable de absorber estos costos. Las organizaciones de Queremos Sol estimaron que estos gastos representan aproximadamente 12% del propuesto aumento tarifario.

Sobre este particular, en el escrito radicado, las organizaciones de Queremos Sol expresaron: “urgimos al Negociado asegurar que no sea el pueblo el que pague por el incumplimiento de la empresa privada”.

Las organizaciones también enfatizaron el empeoramiento en el servicio desde que LUMA Energy asumió el control de la red eléctrica el 1 de junio. “En el primer trimestre del contrato, hemos pagado casi $30 millones a LUMA Energy para brindarnos un servicio deficiente”, planteó Ingrid Vila Biaggi, presidenta de CAMBIO y portavoz de Queremos Sol. “Esta cantidad equivale a 30% del aumento propuesto, que muy bien pudo haberse utilizado para absorber un alza, si es que algún alza procediera”, añadió la ingeniera.

Vila Biaggi indicó, además, que “como enfatizamos desde el primer día: esta privatización no brinda ahorros. Anticipamos que la privatización de la generación—un proceso que se está dando de espaldas al pueblo y que es liderado por los mismos actores que nos trajeron el contrato de LUMA—va a resultar en aún más contratos leoninos y costosos.”

Las organizaciones que apoyan la propuesta Queremos Sol apuntan en sus comentarios al Negociado que el propuesto aumento en la tarifa destaca la necesidad de una transformación real del sistema de generación hacia la energía renovable, específicamente la energía solar en techos. “Fundamentalmente, nuestra tarifa va a seguir siendo muy inestable mientras el 97% de nuestra energía dependa de combustibles fósiles importados. Tenemos una gran oportunidad en este momento para impulsar la transformación necesaria a la energía renovable en techos y almacenamiento con los miles de millones de dólares en fondos federales asignados al sistema eléctrico”, planteó Ruth Santiago, representante del Comité Diálogo Ambiental y portavoz de Queremos Sol.

Entretanto, la Cámara de Comercio de Puerto Rico catalogó como “injusto e innecesario” el aumento solicitado por LUMA Energy a la tarifa de la luz en Puerto Rico.

“Espero que el Negociado de Energía de Puerto Rico se coloque del lado de los consumidores y el desarrollo económico de Puerto Rico en relación a esta petición y rechace la misma,” dijo el Lcdo. Luis A. Gierbolini, presidente de la Cámara de Comerio de Puerto Rico.

“No es posible que las ineficiencias en la producción y distribución de energía de la Autoridad de Energía Eléctrica de Puerto Rico la siga pagando el consumidor y la industria privada. Mucho menos, cuando ni siquiera se les pueda garantizar un servicio continuo y de calidad”, añadió Gierbolini.

LUMA Energy solicitó la semana pasada al Negociado de Energía un aumento en la tarifa de luz para el último trimestre del año que excede el 16% de la tarifa actual. “No es posible que comerciantes y consumidores continúen llevando sobre ellos el costo de hacer negocios en Puerto Rico. Además del costo de energía, tenemos que cubrir el costo millonario de operar generadores eléctricos en nuestros negocios por las fluctuaciones de energía y los apagones, los altos costos de los permisos, el impuesto al inventario y ahora se pretende darle para atrás a la reforma laboral”, dijo Gierbolini.

“De esta manera no se ayuda al crecimiento económico de Puerto Rico, muchos negocios se van o cierran, otros se van de Puerto Rico por los costos relacionados a este”, mencionó Gierbolini.

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