22 de Octubre de 2020

[EDITORIAL] ¿Pueden los demócratas obtener el voto latino?

Por el 4 de Agosto de 2016

Tras regresar de cubrir la Convención Nacional Demócrata en Filadelfia de rabo a cabo, queda poca duda de que el voto latino será clave en las próximas elecciones.

El voto hispano en los Estados Unidos fue clave en la elección del presidente Barack Obama en 2008. Aunque los latinos tuvieron un papel fundamental en las primarias apoyando a Clinton apenas unos meses antes, en las elecciones generales salieron en masa a favor del primer presidente afroamericano.

Este periodista fue testigo del fervor de esa campaña. Entrevistamos a Hillary en Filadelfia previo a las primarias de Pensilvania y vimos desde el principio cómo un movimiento adquirió vida propia: el discurso de aceptación que iba a llevarse a cabo en el Pepsi Center (una arena) se trasladó a Invesco Field (un estadio) con capacidad para 80,000 personas.

El problema de proyección de Melania Trump le da ventaja a Hillary Clinton ( Getty Images / Justin Sullivan // New York Post)

El problema de proyección de Melania Trump le da ventaja a Clinton ( Getty Images / Justin Sullivan // New York Post)

El 2008 trajo consigo una agotadora campaña de primicias: una mujer y un afroamericano aspirando a la presidencia. No importa quién ganara, se haría historia. Es realmente asombroso que Obama lograra obtener la nominación porque él también tenía que ganarse a la plana mayor del partido —en esa ocasión las fichas en juego eran Michigan y Florida, cuyos delegados fueron impugnados porque votaron en una fecha fuera de turno en 2008. El pez gordo Harold Ickes, partidario de Clinton, luchó tenazmente para que esos delegados fueran incluidos porque así podría plantear que Hillary debería contar con el apoyo de los superdelegados —que son algo así como agentes libres con el poder de influenciar la nominación.

Se estaba haciendo historia. Obama fue tan electrizante en su discurso público de “esperanza y cambio” que los cuestionamientos de los electores en cuanto a su diversidad palidecían en comparación con su carisma, que le llevó a su eventual elección como presidente de los Estados Unidos. La inteligencia triunfó sobre la ignorancia y a los republicanos no les ayudó haber incluido a la imbécil polar Sarah Palin en su campaña.

Pasando ahora al año 2016, la diversidad continúa protagonizando la contienda. Una vez más, el voto latino tendrá un papel de gran importancia en el resultado. Si la experiencia nos dice algo, es que el voto latino no es un solo bloque de votantes, homogéneos en sus preocupaciones.

Eso quedó claro en 2008, en los foros de votantes latinos Ya Es Hora. En ese informe se brindó una radiografía de los bastiones hispanos. ¿Cuál fue el principal hallazgo? Que es preciso hacer más que presentar algunas grandes estrellas hispanas en el escenario diciendo “Juntos Podemos” o tener un candidato vicepresidencial hablando español para conseguir los votos el día de las elecciones. Hillary deberá conectar con el electorado latino.

Ella tiene mejores oportunidades de lograrlo que Donald Trump —que padece del síndrome de “abre la boca y mete la pata”— por no mencionar el problema de proyección de Melania como “mamisonga europea bien buena”.

Sí, el voto latino tendrá un rol vital en esta contienda. Y es necesario prestarle atención a las preocupaciones de cada subgrupo constituyente. Los estados importantes en juego —Texas, Nueva York, Nueva Jersey, Nuevo México, Arizona y Colorado— todos tienen problemas de inmigración, salud y educación. Pero ninguno será más importante que la Florida con sus 700,000 puertorriqueños que viven a lo largo del corredor de la I-4.

Una de las cuestiones que el Partido Demócrata está sondeando en ese estado clave es la aprobación de la Ley de Supervisión, Gerencia y Estabilidad Económica de Puerto Rico (Promesa, por sus siglas en inglés). Hasta el momento los números no son alentadores. Manuel Ortiz, un cabildero de K Street con vínculos al Partido Demócrata, dijo a este diario que “cada vez más, la medida es vista como negativa entre el electorado”.

Trump espera poder captar al menos un 14% del voto afroamericano. Si lo logra, junto a la confluencia de descontentos con Promesa en la Florida hispana, esta elección podría un evento para comerse las uñas. ¿Así que un intolerante podría ser presidente de una nación de inmigrantes? Increíble.

image_print

You must be logged in to post a comment Login