25 de Septiembre de 2020

Redujeron sus medicamentos al iniciar tratamiento de cannabis medicinal

Por el 22 de Abril de 2017

Sus padecimientos y edades varían, pero el tratamiento fue el mismo: cannabis medicinal. Intentaron medicamentos, en ocasiones demasiados, casi todos les provocaron reacciones secundarias, hasta que llegaron a la marihuana.

Narely Cortés, de 32 años, es veterana y padece artritis reumatoide, Parkinson en estado inicial y fibromialgia. Hace seis años, estuvo encamada como consecuencia del uso de una veintena de medicamentos para tratar sus condiciones. El dolor que tenía provocó que le recomendaran morfina, lo cual la mantenía postrada en su cama, aumentando de peso y reduciendo su movilidad.

Comenzó a utilizar cannabis un año después de caer en cama y por recomendación de una amiga psicóloga. El consumo constante de la planta, acompañado de una dieta balanceada y terapias, la ayudaron a salir de la cama, a reducir de peso y a dejar algunos de sus medicamentos, relató Narely a CB en Español con una amplia sonrisa y en medio de una vista pública del Proyecto del Senado 340, que reglaría la industria del cannabis medicinal en la isla mediante legislación.

Sonia Milagros, Mirza Ramos y Narely Cortés relataron a este medio que han visto una mejoría significativa en sus vidas desde que comenzaron a utilizar el cannabis medicinal para tratar sus padecimientos, lo que las ha ayudado a reducir las dosis de medicinas que tomaban sin tener efectos secundarios. (Cindy Burgos/CB)

Sonia Milagros, Mirza Ramos y Narely Cortés relataron a este medio que han visto una mejoría significativa en sus vidas desde que comenzaron a utilizar el cannabis medicinal para tratar sus padecimientos, lo que las ha ayudado a reducir las dosis de medicinas que tomaban sin tener efectos secundarios. (Cindy Burgos/CB)

“Ahora uso como seis medicamentos. Como está empezando la industria [del cannabis medicinal en la isla], no tenemos todos los productos que se necesitan disponibles, pero estoy usando comestibles y vaporización… No tengo náuseas, no me duele la barriga, no estoy hinchada, me puedo mover, estoy tomando agua y comiendo, soy funcional, no estoy en una cama”, declaró Narely sobre el cambio que dio su vida al utilizar cannabis medicinal.

Aunque sus padecimientos no tienen cura, en el cannabis dice que encontró una alternativa que le permite estar tranquila y cuidar a sus dos hijas, al tiempo que tiene una vida normal. Aunque el tratamiento de cannabis no es cubierto por sus beneficios de veterana, prefiere pagar que continuar con una veintena de medicamentos. Es por esto que aboga por que los planes médicos incluyan la planta como parte de la cobertura de salud.

Sonia Milagros, de 50 años, también estuvo postrada en una cama durante un año luego de que 15 años atrás una vacuna de hepatitis B tuviera una reacción adversa en su cuerpo, causándole daños en su sistema inmunológico y esquelético. A raíz de esto tuvo que retirarse de su posición de supervisora de enfermería en un centro de salud mental y dedicarse de lleno al cuidado de su salud, pues desarrolló osteoporosis, fibromialgia, migraña severa y un sistema inmune debilitado, lo que también le ha causado depresión.

“En febrero comencé con el vaporizador. Estoy comenzando a bajar la dosis de Lyrica, que es para la fibromialgia, y me están comenzando a bajar los dolores de cabeza. Estamos en el proceso de bajar las dosis de medicamentos. [Con la marihuana medicinal] me siento mucho más libre porque no tengo los efectos adversos que te da un medicamento y me siento con más energía. No te da ninguna euforia”, relató Sonia, que utiliza una silla de ruedas.

En el caso de Sonia, sus gastos en medicamentos han reducido, ya que no todos eran cubiertos por su plan médico. Ha ido de pagar sobre $400 en medicinas a cerca de $150 al mes por los derivados del cannabis.

A cuentagotas la expedición de licencias para cannabis medicinal a pacientes

Al igual que Narely, Juan Armando Alicea, de 61 años, es veterano y desde que comenzó a utilizar la planta como tratamiento para varias condiciones, entre ellas trastorno de estrés post traumático, y desde entonces se ha convertido en un activista, al punto de que es el director del Capítulo de Veteranos Puertorriqueños Pro Cannabis Medicinal.

“Me funcionó muy bien. Estaba pesando 300 libras. Tengo diabetes, alta presión y otras condiciones. Ahora peso 160 libras, soy 32 de cintura y se me quitaron todas las condiciones que tenía… Me ayuda a dormir y me calma los nervios y dolores”, relató Juan Armando, que espera que la organización que dirija ayude a los veteranos a tener acceso al cannabis medicinal, siempre y cuando sea recomendado por un médico.

En la isla, el cannabis medicinal puede ser utilizado luego de sacar una licencia a través de un médico y un procedimiento establecido por el Departamento de Salud. Para todos los efectos, la planta continúa siendo ilegal fuera de su uso medicinal.

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