Viudo de fiscal asesinada señala denuncias contra Justicia como causante del crimen

Fermín Arraiza Navas, viudo de la fiscal Francelis Ortiz Pagán, asesinada frente a la residencia de ambos en enero pasado en un presunto intento fallido de carjacking, aseguró que la muerte de su esposa no está ligada a un robo de auto, sino a denuncias hechas por ésta contra el Departamento de Justicia.

El viudo de la fiscal señaló irregularidades denunciadas por esta como causa del asesinato. (CB/Agustin Criollo)

El viudo de la fiscal señaló irregularidades denunciadas por ésta como causa del asesinato. (Agustín Criollo/CB)

Luego de su testimonio en la sala 306 del Tribunal de Fajardo, durante el juicio que se lleva contra Daniel Vázquez Cubilete y Rafael Aponte Peña, por cargos de asesinato, robo y ley de armas, Arraiza Navas aseguró a la prensa que la razón del asesinato de su esposa tiene raíces más profundas.

“Yo no tengo la menor duda de que ellos llegaron allí y dispararon contra mi esposa, pero alguien los mandó. Y estoy detrás de esa persona, del que los mandó”, aseguró Arraiza Navas.

“(El asesinato) está relacionado a denuncias que hizo públicas de malos manejos de personal en el Departamento de Justicia (DJ) y no voy a hacer más comentarios”, añadió.

Durante el recuento de los hechos, el testigo ofreció un desgarrador y escalofriante recuento de los sucesos en la noche de los hechos.

“Esa tarde, Francelis empezó su turno a las 4:00 de la tarde, pero yo me quedé en casa porque tenía dolor de cabeza. Yo padezco de migraña y me acosté a dormir y como a las 12:30 de la noche es que escuché dos detonaciones, me desperté”, indicó durante su testimonio.

“Fui al cuarto de la nena (Camila, de 5 años de edad e hija del matrimonio) y vi que todo estaba bien y entonces me asomé por una ventana pequeña desde donde se ve la carretera pero no me percaté que el portón ya estaba abierto. Pensé que pudo haber sido un carro que pasó, no vi nada sospechoso”, añadió.

El también abogado, explicó que el turno de la fiscal concluía a la medianoche y que al no llegar a su hogar, pensó que se había retrasado en su trabajo.

Sin embargo, al escuchar el sonido del abanico del auto de la occisa, se levantó y salió a la parte frontal de la residencia armado e hizo varias detonaciones para “limpiar” el perímetro, es ahí cuando se percata de la condición en que se encontraba su esposa.

“Cuando miro, la veo sentada en el asiento del conductor pero acostada de lado en el asiento del pasajero y dije ‘me la mataron’, entonces vi dos agujeros en el cristal de su lado, a la altura de su cara. Vi que tenía un disparo en el lado izquierdo del rostro, en la nariz”, recordó Arraiza Navas mientras se le entrecortaba la voz al recorrer mentalmente cada detalle del fatídico día.

“Saqué a mi esposa y la puse en el asiento de atrás del carro. Ella estaba inconsciente, con los ojos cerrados, bella como siempre. No lograron matar su belleza. La cargué y le dije que aguantara, que la íbamos a salvar”, añadió.

En un momento de su testimonio, el viudo tuvo un exabrupto contra los dos acusados que se encontraban en sala.

“Mírame así mismo como me estás mirando, que te voy a perseguir toda mi vida”, dijo al levantarse  y señalar al acusado Daniel Vázquez Cubilete.

Posteriormente, en un aparte con la prensa, Arraiza Navas aseguró que el acusado estaba lanzando “miradas amenazantes contra mí en plena sala, que a estas alturas de mi vida no voy a tolerar”.

Durante su testimonio, el testigo indicó que al montar a su esposa en el vehículo Mini Cooper blanco propiedad de la occisa, el cuerpo de ésta “aún se sentía caliente”. No obstante, al encontrarse con los dos agentes en una gasolinera cercana, el cuerpo de la fiscal “ya estaba frío”.

Durante el contrainterrogatorio, Edmundo Ayala Oquendo, en representación de Vázquez Cubilete, y Gustavo Quiñones Pinto, en representación de Aponte Peña, fueron cuidadosos con su redirecto, por tratarse de una de las víctimas del crimen.

No obstante, fueron tímidos al cuestionar el por qué Arraiza Navas no atinó a llamar en primera instancia al Sistema de Emergencias 9-1-1, sino que la montó en el vehículo y salió de la escena.

“En ese momento, mi prioridad era salvarle la vida a mi esposa, nada más”, se reafirmó el testigo.

“Mataron a mi mami”

Daniel Pagán González, uno de los dos agentes que la noche de los hechos socorrió a Arraiza Navas, su esposa y su hija, confirmó al pie de la letra la declaración de éste durante su turno en el banquillo de los testigos.

Pagán González relató cómo vio entrar a la gasolinera el automóvil de la occisa a toda velocidad, conducido por Arraiza Navas.

“Me indicó que lo ayudara, que habían herido a su esposa. Estaba temblando. La señora estaba ensangrentada, tenía todo el rostro lleno de sangre. Yo agarré a la niña y la monté en la parte frontal de la patrulla conmigo mientras el licenciado (Arraiza Navas) iba atrás con su esposa y mi compañero manejando la patrulla”, relató.

“El licenciado estaba llorando, pidiéndole a su esposa que reaccionara. La nena miraba para atrás diciendo ‘me mataron a mami’”.