21 de Mayo de 2019

‘Y entonces quedaron dos’

Por el 9 de Junio de 2016

Nota del editor: El editorial titulado “Y entonces quedaron dos” recibió amplias reacciones de parte de nuestros lectores, muchos de los cuales se ofendieron por las implicaciones de que solo había dos opciones en la contienda para llegar a La Fortaleza. Debiéramos haber mencionado a los otros candidatos: María de Lourdes Santiago, Alexandra Lúgaro, Manuel Cidre y Rafael Bernabe. Reciban nuestras disculpas.

-P.S.R., Editor Ejecutivo

rossello bernierTras una incestuosa primaria en Puerto Rico que enfrentó a correligionarios de un mismo partido uno contra del otro, aun queda por ver si el Partido Nuevo Progresista (PNP) tendrá tiempo suficiente para sanar las heridas de una guerra no tan civil. Tan pronto la contienda entre el Comisionado Residente Pedro Pierluisi y el Dr. Ricardo Rosselló se dio por concluida, el alcalde de Guaynabo Héctor O’Neill emitía opiniones que daban que pensar: que el PNP, partidario de la estadidad, no debería de celebrar de una manera tan jubilosa cuando el partido solo logró sacar unos 462,000 electores al los centros de votación.

En realidad, el total de votos emitidos en la primaria PNP fue casi 300,000 menos que en la contienda primarista entre el ex-gobernador Pedro Rosselló, el padre de Ricardo, y el ex-gobernador Luis Fortuño en el 2008.

O’Neill puntualizó su advertencia de que el resultado era motivo de alarma – Ricky obtuvo la mitad de poquito – con una amenaza: “Yo no tengo que reunirme con Ricardo Rosselló, Ricardo Rosselló tiene que reunirse conmigo,” una señal de que hay heridas que subsanar, para evitar que sean mortales.

La pregunta es si hay tiempo suficiente para unir al partido para enfrentar a un presidente del Partido Popular Democrático, David Bernier, que según algunos analistas, recibió un nuevo respiro porque según se informa, le va mejor en una elección general contra Rosselló de lo que le hubiese ido de enfrentar a Pierluisi.

Los analistas que indican esta nueva oportunidad para Bernier, no toman en cuenta que una economía devastada puede ser un contrincante político formidable – ingresos domésticos decrecientes y una carga brutal de impuestos en muchos casos fuerzan a las personas a votar en contra del incumbente por desquite.

Alejandro García Padilla, quien en este caso heredó una carga monumental de deuda, pareció no estar muy bien equipado para lidiar con las complejidades de una crisis de deuda, cuya reestructuración a probado ser  desalentadora hasta para asesores millonarios.

Ahora que las aguas de las primarias han regresado a su nivel, los contrastes en la elección general de Puerto Rico serán entre un hombre, Bernier, que intenta con ahínco distanciarse de la administración de García Padilla, de la cual formó parte, y Rosselló, quién alega que limpiará el embarre crediticio, lo cual es más fácil dicho que hecho.

En un acto revelador, Rosselló asistió a la reunión organizada por el servicio de noticias DebtWire, la cual se enfoca en análisis financiero, en Manhattan, a solo días tras ser elegido para ser el candidato a gobernador por el PNP. El encuentro, que reunió a grupos de acreedores, aseguradores de bonos, y miembros de las brigadas de reestructuración de Puerto Rico, proveyó un indicio de la intención de los acreedores en la reestructuración futura de la deuda. Por ejemplo, Bernier no fue invitado a la reunión.

Durante una entrevista exclusiva con este periódico la semana pasada Rosselló, el eventual candidato gubernamental del PNP insinuó que ya se había reunido con acreedores. Cree en reestructurar la deuda de un modo bastante similar a la que los muchachos de Wall Street prefieren – lidiar con los 18 acreedores por separado – y dice que es imposible negociar la deuda mientras se insista en un instrumento súper Capítulo 9 bajo una gran sombrilla.

Justo y como le dijo a este periódico hace 10 días, de que estaría viajando a Wall Street a comenzar conversaciones y a Washington, D.C. a oponerse a la Ley de Sostenibilidad Fiscal y Operacional del Gobierno del Estado Libre Asociado de Puerto Rico (Promesa, por sus siglas en inglés) está cumpliendo con su palabra. Y eso es bueno.

Quien quiera que sea escogido por nosotros este próximo noviembre, sea Bernier o Rosselló, debería tener el standing para hablar por su gente – de tú a tú – no a través de asesores millonarios. En ese contexto es una pena que Bernier no hablara ante un grupo de acreedores con los cuales hay que lidiar cara a cara. Nosotros, el pueblo, necesitamos saber que nuestros futuros líderes están equipados para gobernar. De igual modo debemos saber que tiene un plan para el desarrollo económico de Puerto Rico. Esa es la pregunta en cuestión que debe de ser atendida en enero de 2017, no importa quien gane en noviembre.

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